Una de los factores influyentes en la mejora de la esperanza de vida humana es la reducción de la mortalidad infantil.

En el pasado, muchas madres morían durante partos complicados y muchos bebés no llegaban a vivir mucho tiempo fuera del vientre de su madre. Pero los avances en tecnología y medicina en el seguimiento del embarazo y a la hora de hacer una cesárea han aumentado sustancialmente las tasas de supervivencia y la salud tanto de la madre como del bebé recién nacido.

Sin embargo, algunos estudios han demostrado que, después de décadas de aumento de peso en los neonatos, desde 1990 empezó a caer el peso al momento de nacer, y la tendencia se ha mantenido a lo largo de los años. Esto ha llamado la atención de los funcionarios de salud pública pues puede tener repercusiones a largo plazo.

Ahora una investigación publicada en la revista Demography ha revelado que el peso de los nacimientos en Estados Unidos ha disminuido de manera significativa en las últimas décadas como resultado de las altas tasas de partos por cesárea e inducciones del embarazo. Estos métodos acortan la duración del embarazo alrededor de una semana, lo cual puede ser la causa tras esta reducción del peso de los niños al nacer.

“Nuestros datos indican que ha habido un cambio dramático en el momento del nacimiento en este país, está resultando en una disminución del peso al nacer y se debe casi por completo a cambios en las prácticas obstétricas”, declaró Ryan Masters, un demógrafo social del Institute of Behavioral Science y autor principal del estudio.

La inducción del parto aumentó más del doble entre 1990 y 2013

Los investigadores recolectaron datos como peso al nacer, semana en que ocurrió cada nacimiento, si el bebé nació por parto vaginal, parto vaginal inducido, parto por cesárea o inducción y cesárea de más de 23 millones de nacimientos únicos de madres sanas entre 1990 y 2013.

Para ello, consultaron los registros del Sistema Nacional de Estadísticas Vitales. Encontraron que la incidencia de partos por cesárea aumentó del 25 por ciento en 1990 al 31,2 por ciento en 2013, y las tasas aumentaron más rápidamente entre las mujeres sanas en las semanas 37 a 39 de embarazo. Además, la inducción del parto aumentó más del doble, siendo de 12 por ciento al inicio de dicho período y de 20 por ciento al final.

La duración promedio del embarazo disminuyó de 40 semanas a 39 semanas, y en general, los nacimientos empezaron a ocurrir prácticamente entre las semanas 27 y 39, muy pocas llegaban a la 42.

Los investigadores ingresaron los datos en un simulador para ver qué hubiera pasado si las tasas de cesárea e inducción no hubieran aumentado. Descubrieron que los nacimientos que se dieron en 2013 hubiesen ocurrido en el año 1990, cerca del 18 por ciento de estos habría ocurrido más tarde, por un parto vaginal no inducido.

“Descubrimos que la disminución del peso al nacer no habría ocurrido si no fuera por el rápido aumento de estas intervenciones obstétricas”, dijo Andrea Tilstra, Ph.D. candidato en el Departamento de Sociología del Institute of Behavioral Science. “De hecho, los pesos al nacer habrían aumentado”.

¿Por qué es importante un embarazo a término?

De modo que, en los últimos 23 años, el peso promedio de un bebé nacido en los Estados Unidos disminuyó 67 gramos. Pero si las tasas de intervenciones se mantuvieran equilibradas, el peso promedio al nacer habría aumentado en 12 gramos.

Los investigadores señalan que este tiempo es importante, porque un feto puede aumentar de peso en las últimas semanas de embarazo. Y tal como indica Tilstra, un bajo peso al nacer puede tener consecuencias más adelante, como una peor salud y rendimiento académico

“Al intervenir en el embarazo en lugar de permitirle alcanzar su finalidad natural, estamos cambiando cuando ocurre el nacimiento, y eso puede tener consecuencias para la salud pública”, dijo.

Los autores destacan que las inducciones y los partos por cesárea son médicamente necesario en muchos casos. Sin embargo, los hallazgos de su estudio se limitan a mujeres sanas con posibilidad de llegar a término y que no estaban atrasadas.

Referencia:

Worth the Weight? Recent Trends in Obstetric Practices, Gestational Age, and Birth Weight in the United States. https://link.springer.com/article/10.1007%2Fs13524-019-00843-w