Estudios previos han demostrado que los humanos y otros primates sienten aversión a hacia la desigualdad en la distribución de los bienes y recursos, un sentimiento desarrollado en su proceso evolutivo.

Sin embargo, los datos recolectados de la opinión pública demuestran lo contrario, al menos en Estados Unidos. Estos sugieren que un gran porcentaje de los estadounidenses no se preocupan por la desigualdad económica. Tal es el caso de la encuesta de Gallup en 2018, la cual mostró que un tercio de ellos está satisfecho con la distribución que hay de ingresos y riqueza en su territorio.

Un equipo de investigadores decidió indagar en este tema, y encontró una explicación bastante contundente. Tal parece que los seres humanos reaccionan de manera menos negativa ante las manifestaciones extremas de desigualdad económica, como la falta de vivienda, si creen que el sistema económico en el que estas ocurren es justo y legítimo. Los detalles se publican en la revista Nature Communications.

Creer en el sistema económico genera emociones menos negativas

El equipo llevó a cabo una serie de seis experimentos: dos de ellos incluyeron a participantes de “Mechanical Turk” de Amazon y Prolific Academic, ambas herramientas que ofrecen recompensas por completar pequeñas tareas. Estas se usan con frecuencia en estudios sobre ciencias del comportamiento. Los otros cuatro estudios se realizaron con estudiantes universitarios.

Hombre, Personas Sin Hogar, Hombre Sin Hogar, Pobreza
Las personas que creían en el sistema económico no sentían mayor indignación ante la desigualdad.

En los estudios 1 y 2 se les preguntó a los participantes su opinión sobre el sistema económico estadounidense planteando declaraciones como las siguientes: “Las posiciones económicas son reflejos legítimos de los logros de las personas” y “Si las personas trabajan duro, casi siempre obtienen lo que desean”.

Una semana después, algunos de ellos vieron un video en el que se entrevistaba a una persona sin hogar que describía su situación. Mientras que le grupo de control vio de manera separada videos sobre la pesca y la producción de café.

Los investigadores observaron que aquellos que creían que el sistema económico estadounidense era justo, legítimo y justificado informaron emociones menos negativas después de ver videos que muestran la falta de vivienda, en comparación con los que no tienen fe en este sistema.

Midiendo la respuesta fisiológica de los participantes

En los estudios 3, 4 y 5 se repitió esta experiencia, pero midiendo los niveles de conductancia de la piel y los sutiles movimientos musculares fáciles como respuestas fisiológicas de los participantes. Los investigadores pudieron capturar las reacciones involuntarias a estímulos como la excitación negativa y angustia emocional, y de esta forma conocer más a fondo la razón de las respuestas de los participantes.

En este caso, los que justifican el sistema económico también mostraron niveles significativamente bajos de excitación o reacciones negativas mientras observaban el video de las personas que estaban sin hogar. Tampoco hubo reacciones emocionales a los videos de control.

Emociones en la vida cotidiana

Los investigadores fueron mucho más a fondo, y en el experimento 6 se enfocaron en capturas las emociones en el contexto de la vida cotidiana de los participantes. Los estudiantes recibieron cuatro mensajes de texto al día durante nueve días consecutivos, y respondieron una serie de preguntas a través de sus teléfonos inteligentes.

Dos de las encuestas diarias fueron diseñadas para medir las reacciones de desigualdad: una encuesta les solicitó indicar si había encontrado a alguien a quien consideraban muy pobre, mientras que otra les pedía informar si habían encontrado a alguien muy rico en comparación con ellos mismos y sobre sus emociones ante el encuentro, si lo hubo.

En este caso, los que se identificaron como “justificadores del sistema” informaron menos emociones negativas después de haberse encontrado con personas ricas y pobres en comparación con las personas que fueron más críticas con el sistema económico en el que viven.

Según uno de los coautores del estudio, Eric Knowles, quien también es profesor asociado de psicología en la Universidad de Nueva York, señala estos como la evidencia más sólida obtenida hasta la fecha de que las creencias que justifican al sistema disminuyen la aversión a la desigualdad en materia económica.

Referencia:

Economic system justification predicts muted emotional responses to inequality. https://www.nature.com/articles/s41467-019-14193-z