Luego de varios días de reuniones, la Organización Mundial de la Salud ha declarado emergencia sanitaria mundial ante la prácticamente indetenible propagación del coronavirus 2019-nCoV surgido en la ciudad de Wuhan el pasado mes de diciembre.

La decisión fue dada a conocer este jueves luego de la cuarta sesión informativa del comité de emergencia de la OMS, convocada nuevamente por su director general Tedros Adhanom Ghebreyesus.

Las autoridades esperaban esta decisión desde la semana, pero según se ha informado, esta fue pospuesta con el fin de recopilar más datos sobre el coronavirus de Wuhan. Sin embargo, en menos de dos semanas este logró infectar a más de 8,200 personas en todo el mundo y 171 muertes en China, evidencia suficiente de que deben aplicarse medidas más contundentes para manejarlo.

¿Qué implica una “emergencia de salud pública de interés internacional”?

Y aunque la decisión de declarar este brote como una “emergencia de salud pública de interés internacional” no tiene “por qué implicar otras medidas” diferentes a las ya establecidas, el director del Centro de Emergencias y Alertas de Sanidad en España, Fernando Simón, señaló que sí implica adoptar algunas acciones de investigación coordinada y suministrar un mayor apoyo a los países afectados.

“El protocolo afecta seguramente a otras cuestiones que van más allá del aspecto puramente sanitario”, apunta también Benito Almirante, experto en enfermedades transmisibles en la comunidad de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (Seimc).

Conviene resaltar que la OMS no declara emergencias internacionales a la ligera, y en parte a ello se debe el “retraso” en esta decisión. La última vez que la organización declaró una emergencia sanitaria mundial fue en 2019 con el brote de ébola suscitado en el este de la República Democrática del Congo. Aunque también podemos destacar otras como el virus Zika en 2016, los brotes de polio y ébola en 2014 y la gripe porcina H1N1 en 2009.

(Noticia en desarrollo)