La Asociación Australiana de Quemaduras, la Asociación Británica de Quemaduras y la Asociación Europea de Quemaduras recomiendan unos 20 minutos de agua fría como tratamiento inicial de quemaduras. Por su parte, la American Burn Association considera que cinco minutos o un poco más son suficientes, y la Cruz Roja Británica y St. John Ambulance en Reino Unido prescriben 10 minutos o más.

A pesar de que aún no está completamente claro cuánto tiempo hay que aplicarla, lo verdaderamente cierto es que el agua fría tiene efectos muy positivos en el tratamiento inmediato de quemaduras.

Esto ha sido corroborado por una nueva investigación publicada en la revista Annals of Emergency Medicine, en la que se encontró que el agua corriente fría puede acelerar la curación, reducir las probabilidades de necesitar un injerto de piel y disminuir la posibilidad de que una víctima joven de quemaduras deba visitar un hospital o someterse a una cirugía.

Menor probabilidad de necesitar injertos

Los investigadores analizaron el tratamiento recibido por 2,495 niños que ingresaron a un hospital infantil a causa de quemaduras por líquido o vapor cerca de sus brazos o piernas, con una edad promedio de dos años. Según indican los investigadores, este tipo de quemaduras suelen ocurrir en el hogar.

Los niños que recibieron los primeros auxilios correctos que incluyeron 20 minutos o más de enfriamiento con agua de grifería tuvieron una probabilidad 40 por ciento menos de necesitar un injerto de piel. Además, los pacientes que recibieron agua fría en las quemaduras y no requirieron injerto se curaron de manera más rápida. Los autores resaltan esta particularidad puesto que una curación más rápida implica menos cicatrices.

Sanación más rápida con agua corriente

De hecho, los resultados indican que, en general, el suministro de cualquier cantidad de agua fría redujo las probabilidades de un ingreso hospitalario en un 35.8 por ciento y las probabilidades de requerir cirugía en un 42.4 por ciento.

“Si un niño se quema, el primer curso de tratamiento debe ser 20 minutos de agua corriente fría”, dijo Bronwyn R. Griffin, Ph.D., miembro honorario del Centro de Investigación de Salud Infantil de la Universidad de Queensland (Australia) y coautor del estudio.

“El agua corriente fría es más efectiva inmediatamente después de una quemadura, pero la evidencia sugiere que sigue siendo beneficiosa hasta tres horas después de una lesión”.

Y como mencionamos al principio, hay varias perspectivas en cuanto al tiempo que se debe suministrar el agua en la quemadura. Sin embargo, este estudio respalda la recomendación de 20 minutos o más.

Referencia:

Cool Running Water First Aid Decreases Skin Grafting Requirements in Pediatric Burns: A Cohort Study of Two Thousand Four Hundred Ninety-five Children. https://www.annemergmed.com/article/S0196-0644(19)30538-4/fulltext