Con el paso del tiempo, los humanos han logrado expandirse y colonizar varias regiones del mundo. Sus ciudades se hacen cada vez más amplias y pobladas en la mayoría de los casos, y bien sabemos que ello implica un cambio drástico para las áreas naturales que pasan a ser entornos urbanos.

Se sabe que esta conversión afecta a los animales, en específico a los insectos, que disminuyen en diversidad y abundancia, aunque algunas especies pueden verse beneficiadas. Sin embargo, no ha habido muchas luces sobre los efectos de la urbanización en los servicios que proporcionan los insectos dentro de los ecosistemas, como la polinización de las plantas.

¿Qué pasaría si las abejas se extinguieran?

Es por ello que un equipo de científicos del Centro Alemán de Investigación Integrativa de Biodiversidad (iDiv), la Universidad Martin Luther Halle-Wittenberg (MLU) y el Centro Helmholtz de Investigación Ambiental (UFZ) decidieron estudiar a fondo el efecto del medio ambiente urbano en los polinizadores de insectos y el proceso de polinización.

Los hallazgos se publican en la revista Nature Communications y revelan que hay mayor diversidad de insectos voladores en el campo, las plantas con flores están mejor polinizadas en las zonas urbanas que en las rurales gracias a la presencia de abejorros.

Los abejorros son los mayores polinizadores en las ciudades

Los investigadores compararon lugares del centro de la ciudad con una notoria presencia de flores, parques y jardines botánicos con otros sitios igualmente ricos en flores pero en las áreas rurales que rodean nueve grandes ciudades alemanas: Berlín, Brunswick, Chemnitz, Dresde, Gotinga, Halle, Jena, Leipzig y Potsdam.

Klee, Flor, Púrpura, El Trébol Rojo, Trifolium Pratense
Trifolium pratense o trébol rojo, la planta con flores utilizada como referencia en el estudio.

En cada lugar, tomaron muestras de voladores usando trampas de pan y plantas de trébol rojo en macetas , lo cual serviría como referencia de la polinización en cada uno de ellos. También tomaron nota de todas las visitas de insectos a las flores de trébol rojo 20 veces al día durante 15 minutos, e incluso contaron las semillas producidas.

En su análisis encontraron que las plantas que habían sido polinizadas con mayor éxito se encontraban en las ciudades, donde las plantas con flores eran visitadas por los polinizadores con mayor frecuencia que en los campos.

Este trabajo fue atribuido principalmente a las abejas, que resultaron ser muy abundantes en las zonas urbanas. Según indican los autores, tres de cada cuatro de los visitantes de flores registrados eran abejorros, seguido por la abeja melífera con una frecuencia de visitas del 8.7 por ciento.

En cambio, en las áreas rurales había una mayor biodiversidad y biomasa de insectos voladores, especialmente moscas y mariposas, sin embargo, estos hacían muy poco por polinizar la planta de trébol rojo que fue usada en este estudio.

¿Por qué hay tantas abejas en las ciudades?

Los investigadores sugieren que la gran diversidad y abundancia de abejas en las ciudades se debe a la gran disponibilidad de hábitats adecuados para ellas en sus espacios. Es probable que las abejas y abejorros encuentren atractivos los suelos expuestos, madera muerta y cavidades de paredes como oportunidades de anidación.

Aunado a ello, la amplia presencia de plantas con flores en los parques y jardines representa una fuente de alimento segura para estas especies. También se cree que la abejas combaten mejor los cambios continuos que sufren dichos espacios en comparación con otros grupos de insectos. Tal como indica el director del estudio, el profesor Robert Paxton, científico de Universidad Martin Luther Halle-Wittenberg (MLU) y el Centro Alemán para la Investigación Integrativa de Biodiversidad (iDiv):

“La gente urbana está cambiando constantemente su entorno. Encontrar el camino es un desafío que las abejas están particularmente bien equipadas para enfrentar debido a su orientación altamente desarrollada y habilidades de aprendizaje”.

Como vemos, se trata de un hallazgo curioso. Podríamos pensar que la urbanización puede afectar gravemente la polinización de las plantas, pero tal parece que se han creado espacios propicios para la proliferación de los polinizadores. Dicho esto, la planificación del paisaje en el diseño de las ciudades y el campo debe tomarlo en consideración.

Referencia:

Urban areas as hotspots for bees and pollination but not a panacea for all insects. https://www.nature.com/articles/s41467-020-14496-6

Más en TekCrispy