La obesidad, entendida como una acumulación excesiva de grasa, es un flagelo de creciente prevalencia que se asocia con el desarrollo de afecciones crónicas que perjudican gravemente la calidad de vida, incluyendo un incremento del riesgo de hipertensión y accidentes cerebrovasculares, diabetes mellitus y ciertos tipos de cáncer.

Se sabe que las secuelas perjudiciales de la obesidad llegan hasta el sistema respiratorio, pero el alcance de tales efectos es aún tema de debate.

Efectos negativos

Debido al aumento de la carga troncal y abdominal, la obesidad se asocia con una serie de anomalías del sistema respiratorio que incluyen una reducción en los volúmenes pulmonares y el intercambio de gases, así como un deterioro del cumplimiento y la mecánica de la pared torácica.

Imágenes de TC pulmonares de un paciente (a) antes y (b) 6 meses después de la cirugía bariátrica.

Del mismo modo, la obesidad se relaciona con un aumento del trabajo respiratorio, una resistencia comprometida de las vías respiratorias y de la fuerza de los músculos respiratorios, lo que contribuye a una pérdida de la capacidad pulmonar.

Adicionalmente, se reconoce cada vez más el asma relacionada con la obesidad, con mediadores inflamatorios en el tejido adiposo que se cree que impulsan la inflamación de las vías respiratorias.

En los últimos años, la cirugía bariátrica ha sido uno de los enfoques más eficientes y utilizados para el tratamiento de la obesidad, pero no se conoce si la pérdida de peso tiene un impacto reversible de los efectos negativos de la obesidad en el sistema respiratorio.

Para profundizar en esta materia, un equipo de investigadores del Hospital Hammersmith, afiliado al Colegio Imperial de Londres, utilizó la tomografía computarizada (TC), una tecnología que proporciona imágenes detalladas de los pulmones y las vías respiratorias, para mejorar la comprensión del impacto de la obesidad en el sistema respiratorio.

Cambios estructurales

Para ello, el equipo evaluó los cambios en los sistemas respiratorios de los pacientes antes de someterse a una cirugía bariátrica y seis meses después, cuando había ocurrido una pérdida de peso significativa.

La obesidad se asocia con una serie de anomalías del sistema respiratorio que contribuyen al deterioro de la función pulmonar.

El análisis longitudinal prospectivo incluyó a 51 pacientes obesos tratados con cirugía bariátrica desde noviembre de 2011 hasta noviembre de 2013. Todos los pacientes se sometieron a TC torácica inspiratoria y espiratoria antes y después de la cirugía, con pruebas concurrentes de función pulmonar.

Las imágenes revelaron que los pacientes mostraron cambios estructurales en de las vías respiratorias que se correlacionaron con mejoras de los síntomas respiratorios, seis meses después de la cirugía de pérdida de peso.

Los investigadores encontraron reducciones significativas en el atrapamiento de aire y menos colapso traqueal, lo que se correlacionó con mejoras de la capacidad de la función pulmonar.

Los resultados sugieren que puede haber un elemento reversible de la inflamación de las vías respiratorias relacionado con la obesidad y que esta reversión se correlaciona con una mejora de los problemas respiratorios que resultan de la acumulación excesiva de grasa.

Referencia: Lung Parenchymal and Tracheal CT Morphology: Evaluation before and after Bariatric Surgery. Radiology, 2020. http://dx.doi.org/10.1148/radiol.2020191060