Existe una necesidad creciente de desarrollar mejores métodos para identificar y cuantificar contiendas violentas cuando éstas se producen sin la documentación escrita correspondiente, y considerar explicaciones alternativas de los datos.

El estudio de los isótopos conservados en restos óseos humanos proporciona un medio valioso para identificar los orígenes geográficos de personas o grupos enterrados en contextos arqueológicos que sugieren una ofensiva violenta, ofreciendo pruebas que pueden corroborar otros indicadores arqueológicos y biológicos (fortificaciones, destrucción de aldeas, lesiones óseas traumáticas, entre otros).

Evaluando orígenes geográficos

Aun así, es necesario perfeccionar los métodos isotópicos para mejorar la confianza en los resultados. El plomo (Pb) es un metal traza tóxico que afecta a la salud de los organismos biológicos, pero su composición también puede indicar de dónde procede un individuo.

La tecnología desarrollada proporciona una herramienta de análisis clave para los estudios de antiguas fuentes humanas.

Los isótopos de Pb conservados en el esmalte de los dientes humanos proporcionan una firma, a través de las vías de la cadena alimentaria, del área geográfica en la que ese individuo nació y creció.

Ahora, un trabajo realizado con isótopos de plomo extraídos del esmalte dental de animales prehistóricos, un equipo de investigadores de la Universidad de Arkansas ha desarrollado un nuevo método para evaluar los orígenes geográficos de los antiguos humanos.

Para ello, el equipo analizó el patrón lineal de los isótopos de plomo en los dientes de un cementerio de cráneos y mandíbulas de 600 a 800 años de antigüedad en el sitio de Crenshaw en el suroeste de Arkansas.

El nuevo método permitió a los investigadores comparar los dientes humanos antiguos con los de animales prehistóricos, así como con muestras de rocas y suelo, tomadas de la misma zona.

Firmas isotópicas identificadas

El sitio de Crenshaw es un centro ceremonial de múltiples montículos culturalmente significativo de los indios Caddo. Estudios anteriores han arrojado interpretaciones contradictorias de lo que reflejan los cráneos y las mandíbulas humanas que allí se han encontrado.

Algunas investigaciones sugieren que los restos pertenecían a víctimas de la violencia emprendida contra forasteros que venían de fuera de la región, mientras que otras investigaciones sugieren que los restos representan una práctica de entierro local de los indios Caddo.

Los isótopos de plomo conservados en el esmalte de los dientes humanos proporcionan una firma del área geográfica en la que ese individuo nació y creció.

En el estudio, los investigadores descubrieron que los dientes de 5 de los 352 individuos sometidos a prueba con el nuevo método contenían firmas isotópicas coherentes con las encontradas en los dientes de animales prehistóricos de varios sitios de la zona. Además, sus firmas isotópicas eran incompatibles con las de los isótopos de humanos y animales de otras regiones.

Humanos antiguos interactuaron con diferentes tipos de perros

Si bien el enfoque del estudio era establecer un método para usar los isótopos de plomo para evaluar los antiguos orígenes geográficos humanos, estos resultados sugieren que al menos estos cinco individuos eran del suroeste de Arkansas, una información que podría ayudar a responder a las preguntas que la tribu tiene sobre la afiliación cultural y el origen de los restos.

Los investigadores señalan que utilizarán la metodología desarrollada en un estudio futuro en el que abordarán una evaluación completa de los restos humanos encontrados en Crenshaw.

Referencia: Biologically available Pb: A method for ancient human sourcing using Pb isotopes from prehistoric animal tooth enamel. Journal of Archaeological Science, 2020. https://doi.org/10.1016/j.jas.2020.105079

Más en TekCrispy