Analgesicos Opioides

Como muchos saben, los opioides son usados con frecuencia como analgésico. El problema con ellos es el elevado riesgo de desarrollar adicción y de efectos secundarios que podrían superar al dolor inicial.

Casi una cuarta parte de los pacientes a los que se recetan opioides para el dolor crónico los usan de manera incorrecta. Y por si fuera poco, entre el 5 y el 10 por ciento desarrollan un trastorno o adicción al uso de estas drogas.

Para tener una idea más amplia del problema, los datos del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas indican que más de 130 personas en los Estados Unidos mueren después de una sobredosis de opioides. También se estima que .1 millones de estadounidenses sufren de algún trastorno por uso de estas sustancias.

Ahora una nueva investigación de la Facultad de Medicina de la Universidad de California en San Diego y publicada en la revista PNAS revela que la dependencia de opioies produce cambios permanentes en el cerebro de las ratas.

Tratamiento contra dependencia a opioides

La terapia actual de mantenimiento con opioides es el tratamiento de primera línea para la dependencia, el cual administra medicamentos alternativos y menos dañinos, como la metadona, la buprenorfina y la naltrexona.

Estos tres han sido los únicos aprobados por Administración de Drogas y Alimentos de los EE. UU. (FDA, por sus siglas en inglés), pero todos tienen limitaciones. Las razones son variadas: actúan contra diferentes receptores, plantean problemas de seguridad para los pacientes o son menos efectivos dada la estricta adherencia que debe tenerse hacia el tratamiento. Por ejemplo, tanto la metadona como la buprenorfina se dirigen a los receptores opioides mu en el cerebro.

Los estudios conductuales y neuroquímicos que sugieren que el sistema de nociceptina y sus receptores (NOP) también están involucrados en la tolerancia y la recompensa de los opioides, la adicción a múltiples medicamentos y la modulación del estrés.

Los investigadores aplicaron un enfoque multidisciplinario con modelos conductuales, de biología molecular y de electrofisiología a fin de comprender el papel que juega la nociceptina en el núcleo central de la amígdala.

Según dijo la primera autora Marsida Kallupi, PharmD, Ph.D., profesora asistente en el Departamento de Psiquiatría, esto “permitió concluir que la regulación a la baja de este péptido puede ser parcialmente responsable de comportamientos similares a la adicción a los opioides”.

Los investigadores informaron que la dependencia a la oxicodona, un tipo específico de opioide analgésico, dio lugar a neuroadaptaciones permanentes del núcleo central de la amígdala (CeA) al nivel del sistema de nociceptina. Esta es una red cerebral que modula precisamente la transmisión del dolor.

Y la supresión del sistema de nociceptina en el CeA condujo a un aumento en la activación de los receptores GABA en ratas que sufrían adicción severa a los opioides, lo cual se traduce en daños permanentes en su cerebro.

“Esto sugiere que el sistema de nociceptina puede ser un objetivo prometedor para el tratamiento del trastorno por uso de opioides”, dijo el autor principal Giordano de Guglielmo, PharmD, Ph.D., profesor asistente en el Departamento de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de California en San Diego.

De hecho, cuando los investigadores restablecieron los niveles de nociceptina en el CeA se observó una normalización de la transmisión GABAérgica, y mejor aún, una reducción del consumo de opioides en las ratas.

Referencia:

Nociceptin attenuates the escalation of oxycodone self-administration by normalizing CeA–GABA transmission in highly addicted rats. https://www.pnas.org/content/early/2020/01/10/1915143117