Seguramente pasaste por esta situación en algún momento: fuiste a un sitio de comida rápida y pediste tu platillo preferido, en su versión más grande, con gaseosa y un postre luego.

Al momento del postre ya no dabas para más, pero ya lo habías pedido y siendo lo que más te gusta, no pudiste dejarlo para luego y te lo comiste también. Pero entonces sentiste que todo lo que tenías adentro tenía intención de devolverse, o como dicen de manera coloquial, “repetiste la comida”.

Según el doctor Gerardo Clemente, hepatólogo del Hospital Nuestra Señora del Rosario de Madrid, “repetir la comida” puede tener doble significado. Por un lado, esta expresión puede usarse cuando se tiene el olor o sabor de la comida que se ha ingerido, mientras que habrá otros casos en los que se produzca una regurgitación de los alimentos.

El estómago es un recipiente que se cierra

En una entrevista con Infosalus, el doctor explica el funcionamiento del estómago de manera muy sencilla: este órgano hace el papel de recipiente de la comida que tomamos y se cierra en la unión con el esófago, a través de una válvula llamada ‘cardias’ o ‘esfínter esofágico distal’.

Esto en condiciones normales. Pero puede haber casos en los que el cierre no ocurre de la manera correcta, bien sea por la existencia de una incompetencia cardial, o de una hernia de hiato, u otras circunstancias. Es cuando se eleva la presión gástrica, que vence la resistencia del cardias y se expulsan gases con sabor u olor a comida, o la regurgitación.

¿Cuál es la causa de la regurgitación?

Y aunque cuando esto ocurre genera sensaciones desagradables, el experto indica que esto no necesariamente es una señala de que esta nos haya caído mal, sino que es causado por ciertos tipos de alimentos. Aunque no descarta que esto esté relacionado con la presencia de reflujo gastroesofágico.

El hepatólogo señala los alimentos grasos o muy condimentados como aquellos que suelen producir esta sintomatología con más frecuencia. “Más bien con la comida excesiva en cantidad, o con la toma de productos que facilitan la descoordinación de la motilidad gástrica, como pueden ser las grasas”, explica.

¿Cómo evitar repetir la comida?

Pequeñas comidas bajas en grasas pueden evitar o reducir la regurgitación.

Para evitar repetir la comida, o al menos disminuir esta sensación desagradable, lo ideal es comer frecuentemente en pequeñas porciones y evitar las comidas grasas o muy condimentadas siempre que sea posible.

“Para mejorar el vaciamiento gástrico y disminuir las molestias causadas por una transgresión dietética es aconsejable no tumbarse tras la ingesta e, idealmente, realizar un paseo posteriormente”.

Si la situación es muy recurrente, también existen medicamentos eficaces para aliviarla, como los antiácidos. Estos pueden tomarse a la media hora o una hora después de haber comido. Si el ardor o la acidez continúan, estos pueden tomarse otra vez antes de acostarse.

En cambio, si el malestar es causado por una patología gástrica ya identificada y se ha indicado la toma de un inhibidor de la bomba de protones que impide la producción de ácido, el omeprazol es indispensable.

Aunque por supuesto, la automedicación no es lo más recomendado. “No es conveniente que se automedique ante una molestia puntual como es ésta a la que nos estamos refiriendo”, remarca el especialista.

Por último, Clemente desaconseja el consumo de bicarbonato para aliviar la regurgitación. “No debe tomarse bicarbonato, dado que tras el inmediato alivio se puede producir un incremento de la acidez, y si se toma en exceso, dar lugar a una patología general y renal”, concluyó.

Referencia:

Por qué nos repite la comida: qué hacer y qué no. https://www.infosalus.com/nutricion/noticia-nos-repite-comida-hacer-no-20200123083146.html