Dolor

La vida muchas veces implica dolor, pero este bien puede evitarse, o simplemente solucionarse, ya se trate emocional o físicamente. Sin embargo, la solución muchas veces puede resultar peor que la causa del mal, por lo que es necesario ser especialmente cuidadosos con ciertas decisiones, sobre todo si de fármacos se trata.

Los opioides y la marihuana, por ejemplo, figuran entre los más utilizados por los humanos como analgésico, aunque los estudios publicados hasta ahora no dejan evidencia suficiente para creer en dicho efecto.

Lo más preocupante es que, con el uso recreacional o supuestamente medicinal que se les da a estas drogas, surgen otros problemas como la dependencia. Y aunque pocos lo crean, la dependencia también puede generar dolor, por lo que el resultado de implementar este tipo de “solución” es un círculo vicioso que puede tener consecuencias aún peores.

Pero un equipo de investigadores de la Universidad de Sydney ha indagado un poco en el tema, obteniendo resultados muy prometedores en el tratamiendo del olor. Sus experimentos con ratones permitieron crear neuronas analgésicas utilizando células madre humanas, que proporcionan un alivio duradero a esta afección sin efectos secundarios.

Células analgésicas hacia la médula ósea

Según el documento publicado en la revista Pain, los investigadores usaron células madre pluripotentes inducidas por humanos (iPSC) derivadas de la médula ósea para producir células analgésicas en un laboratorio. Luego de ello, introdujeron estas células en la médula espinal de ratones que padecían un dolor neuropático grave.

En el caso de los humanos, la lesión nerviosa puede conducir a un dolor neuropático devastador y para la mayoría de los pacientes no existen terapias efectivas, comenta Greg Neely, líder en investigación del dolor en el Centro Charles Perkins y la Facultad de Ciencias de la Vida y del Medio Ambiente.

Pero según indica la coautora principal del estudio, la Dra. Leslie Caron, durante estos experimentos se observó que las neuronas de células madre promovieron un alivio duradero del dolor sin efectos secundarios.

Nuevos tratamientos para el dolor sin riesgo de adicción

Los hallazgos sugieren que los pacientes que padecen esta enfermedad podrían someterse a un tratamiento basado en trasplantes analgésicos de sus propias células, dejándoles a ellas el trabajo de revertir la causa subyacente del dolor.

Ahora el siguiente paso es realizar pruebas más profundas en otros organismos modelo como los cerdos. De resultar exitosas, entonces los siguientes ensayos se realizarían en humanos que sufran dolor crónico, y si los resultados son positivos esto significaría una gran avance en el desarrollo de nuevas estrategias para el dolor para descartar los opioides y reducir el ya mencionado riesgo de adicción en los pacientes.

Referencia:

Human induced pluripotent stem cell-derived GABAergic interneuron transplants attenuate neuropathic pain. https://journals.lww.com/pain/Abstract/2020/02000/Human_induced_pluripotent_stem_cell_derived.16.aspx