Varios estudios han arrojado evidencia de la importancia de la microbiota intestinal para la salud de los seres humanos. Esta está conformada por una variedad de microorganismos que, además de ayudar en la correcta absorción de los nutrientes en el organismo, proporcionan protección contra agentes infecciosos.

Vemos pues, que cuando se altera la microbiota, se pierden muchas bacterias beneficiosas, lo cual afecta esta capacidad de protección y da paso a la invasión por parte de bacterias dañinas.

Esto puede ocurrir, por ejemplo, cuando se administran antibióticos para tratar alguna infección. Además de atacar al patógeno en cuestión, también afecta la microbiota y aumenta la vulnerabilidad.

Los antibióticos alteran la microbiota intestinal

El consumo de antibióticos es un problema de salud pública pues algunas bacterias peligrosas desarrollan resistencia.

Recientemente un equipo de investigadores decidió estudiar el efecto de los antibióticos en la composición de la microbiota usando un modelo de ratón como organismo modelo. Los resultados fueron publicados en la revista Nature Microbology, y revelaron que las personas que fueron tratas con antibióticos perdieron la ya mencionada capacidad de protección y se hicieron más susceptibles a las infecciones. Lo curioso de este hallazgo es que otras personas que también recibieron el mismo tratamiento fueron más resistentes a las infecciones.

Y en efecto, no todos los ratones mostraron la misma respuesta después de haber recibido el tratamiento con antibióticos, pero Rita Oliveira, investigadora y autora principal del estudio, afirma que el intercambio de microorganismos entre los individuos pudo haber permitido la “readquisición” posterior, reduciendo así la vulnerabilidad.

“Observamos que el intercambio de microorganismos entre individuos cohospitalarios fue determinante para la readquisición de miembros de la microbiota tratamiento post antibiótico y consecuentemente en la reducción del riesgo de desarrollar nuevas infecciones”.

Bacterias que compiten en el intestino

Los investigadores notaron la presencia poco abundante de la bacteria miembro de la microbiota, Klebsiella michiganensis, lo cual fue evidencia suficiente para explicar la resistencia a la invasión de otras bacterias como E. coli o Salmonella.

Esta bacteria “puede metabolizar los nutrientes disponibles en el intestino de manera más eficiente”, lo cual le permite competir contra posibles invasores y evitar la entrada de otras bacterias que pueden resultar nocivas.

Vemos pues la importancia de identificar las bacterias y mecanismos que pueden reducir los efectos nocivos del consumo de antibióticos, cuyo abuso sigue siendo un problema de salud pública a nivel mundial a causa de la conocida resistencia que han desarrollado bacterias peligrosas para los humanos.

“Este estudio abre las puertas a la esperanza de que para cada patógeno humano haya una o más bacterias de la microbiota que puedan administrarse como un competidor directo de ese patógeno”, concluyó Oliveira.

Pero otra idea ha surgido del estudio y ha sido expuesta por Karina Xavier, líder del grupo de investigación IGC, quien plantea que en el futuro las terapias basadas en antibióticos también deberían incluir también complementos que puedan restaurarla microbiota intestinal. Así el tratamiento para una enfermedad no debería implicar vulnerabilidad ante otras.

Referencia:

Klebsiella michiganensis transmission enhances resistance to Enterobacteriaceae gut invasion by nutrition competition. https://www.nature.com/articles/s41564-019-0658-4