En el 2018, el propietario y CEO de Amazon, Jeff Bezos, fue victima de un prologado ataque cibernético. El mismo tomó lugar en el teléfono del empresario, desde el cual fue extraída gran cantidad de información personal del mismo.

Se sospecha que la intención de esto era conseguir dados con los que chantajear al Bezos. Ello debido a que, como sabemos, este también es propietario de un conocido periódico estadounidense, el Washington Post.

Por lo que, tener la capacidad de manipular a Bezos también ofrecía la posibilidad de manipular lo que saliera en las noticias de su periódico. Como se puede ver, se trataba de un tema mu delicado. Por suerte, a pesar del chantaje, Bezos no cedió.

En este momento, casi se cumplen 2 años desde el primer atentado y, aunque no logró su cometido, la investigación sobre el mismo sigue en curso.

Las sospechas de la ONU

A la cabeza de esta investigación se encuentra la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Después de analizar las evidencias y los eventos relativos al caso, la organización llegó a la conclusión de que hay una gran posibilidad de que el gobierno de Arabia Saudita, y de que incluso el propio príncipe del país, se encuentre involucrado.

En la época en lo que esto ocurrió, el trágico caso del asesinato del periodista saudí, Jamal Khashoggi. Por lo que, los avances de la nación contra Bezos podrían haber sido orientados a evitar que el Washington Post continuara publicando noticias sobre el acontecimiento y sus implicaciones.

¿Cómo pudo haber pasado esto?

Según la cronología que se ha establecido, todo debió comenzar en abril de 2018. En esa fecha, Bezos y el príncipe Mohammed Bin Salman se reunieron. Durante ese encuentro, ambas figuras públicas intercambiaron números de teléfono.

Meses más tarde, el príncipe le envió a Bezos un video a través de WhatsApp. Según la ONU, este contenido debía estar infectado con el malware y spyware encontrado en el teléfono de Bezos, Pegasus.

Luego de que el CEO de Amazon viera el video, el mismo debió haber terminado de instalarse en el equipo. Después de ese evento, los registros del equipo muestran que mucha de la información de Bezos comenzó a migrar de su teléfono a otros servidores. Un hecho que no se puede justificar de otro modo que no sea un ataque diseñado para recolectar los datos de la víctima.

Los acontecimientos más resaltantes

Otro par de meses más tarde, al teléfono de Bezos llegó directamente desde el chat con el príncipe una foto de la entonces amante del empresario, Lauren Sánchez. Poco después, los datos sobre su infidelidad se filtraron y llegaron al National Enquirer.

En su momento, Bezos fue instado a suprimir ciertos contenidos de su periódico para evitar que ello se hiciera público. Sin embargo, él no dio a su brazo a torcer e incluso hizo público por su cuenta la noticia de su infidelidad a los medios con todos los detalles, incluso el chantaje al que fue sujeto como una forma de ponerle fin a los ataques.

Lo que ha dicho Arabia Saudita

Como lo sabemos, por suerte el intento de extorción no dio frutos. Pero la posibilidad de que este método vuelva a ser utilizado es grande, por lo que, es vital el que se realice una investigación a fondo.

Por su parte, el príncipe le escribió directamente a Bezos en su momento para aclarar que nada de lo dicho era cierto y que ni él ni Arabia Saudita tenían ningún tipo de malas intenciones con su relación. Sin embargo, la ONU sigue decidida a continuar con la investigación hasta dar con los perpetradores que obtuvieron el malware del conocido grupo de hackers NSO Group.