Tesla Motors se ha destacado en el mundo por diseñar vehículos orientados al futuro. Sus propuestas siempre han incluido los autos electrónicos que en la actualidad se han vuelto la nueva meta de diseño.

Por esto, se puede considerar a esta compañía como una pionera en esta área. Sin embargo, el ser el primero en hacer algo no necesariamente implica que se sea quien ofrece el mejor producto.

Un poco de esto puede ser lo que le ha ocurrido a Tesla. Ya que, a pesar de que tiene en el mercado muchos modelos y ofertas, también se han presentado muchas quejas con respecto al funcionamiento de las mismas. Tal es el caso de la más reciente acusación grave contra la compañía.

El problema

En esta oportunidad, el punto de ataque ha sido el sistema de control de aceleración de los autos Tesla. Según múltiples quejas, varios de los autos han presentado episodios de aceleración repentina sin que ella haya sido indicada por los usuarios.

Se presentó una queja formal ante la National Highway Traffic Safety Administration (NTHSA) de los Estados Unidos de la que formaron parte 127 reclamos individuales correspondientes a 123 vehículos distintos.

En cada uno de ellos, se presenta repetidamente el mismo incidente. Asimismo, se alega que este problema pudo haber sido la causa de más de 100 accidentes de tránsito y que pudo haber causado más de 50 heridas.

La respuesta de Tesla

Ante toda esta polémica, Tesla ha sido muy claro. Terminantemente ha negado la existencia de un problema como ese en sus equipos. Han asegurado que se realizaron las pruebas pertinentes en los vehículos y que ninguno de ellos había presentado la falla.

Asimismo, declararon que siempre han sido transparentes con la NTHSA con respecto a los reclamos que reciben. Y que, además, revisan con ella cada caso para evitar que haya malos entendidos.

El papel de la NHTSA

Por su parte, la NHTSA se ha tomado con seriedad este problema y ha aseverado que revisará a fondo cada caso y las evidencias pertinentes que vengan con él. Sin embargo, Tesla no es la única compañía que ha recibido acusaciones de este estilo ante la organización. Por lo que, esta ya cuenta con un protocolo estipulado que seguirá para determinar la culpabilidad de Tesla en este caso.

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Las consecuencias para Tesla serían graves

Si la NTHSA considera que Tesla verdaderamente sacó al mercado vehículos peligrosos que sí presentan este problema, la empresa se vería en la necesidad de retirarlos de las calles. Esto implicaría que casi medio millón de vehículos deberían regresar a la empresa sin la posibilidad de ser vendidos de nuevo. Al final, esto significaría una pérdida significativa que le restaría valor a la empresa como tal.

Un detalle curioso

Vale destacar que la denuncia, a pesar de contar con múltiples testimonios, solo fue presentada por un individuo. Uno que, además, curiosamente es conocido por apostar por que Tesla perderá valor en el mercado.

Asimismo, algunos de los testimonios fueron escritos por los dueños originales de los Teslas y otros fueron recaudados. Por lo que, no se tiene una idea clara de cuantos dueños verdaderamente realizaron la denuncia. Por si fuera poco, el demandante principal no es propietario de un Tesla.

¿Qué esperar?

Con todo esto, queda claro que es posible que detrás de todo se encuentre un conflicto de intereses. Pero, determinar esto ya se convertirá en la labor de la NTHSA

La empresa ha declarado que ninguno de sus modelos cuenta con una falla como esa y que cada reclamo ha sido revisado con la NHTSA. Esta se ha comprometido con el caso a través de un comunicado y ha declarado que su principal interés es asegurarse de que los usuarios no estarán manejando en autos potencialmente peligrosos.

 

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