Cuando hablamos de colesterol, casi siempre la connotación es negativa: “puede obstruir las arterias y causar un ataque cardíaco”, solemos pensar. Sin embargo, el colesterol es necesario para el funcionamiento de nuestro cuerpo, tal como lo son también los azúcares.

Luis Masana Marín, doctor en Medicina y especialista en Medicina Interna y expresidente de la Sociedad Española de Arteriosclerosis, considera necesario derribar los mitos sobre este tema. En una entrevista con Infosalus, el especialista brindó algunas respuestas a preguntas típicas sobre el colesterol.

¿Qué es el colesterol?

Antes de definirlo, Masana enfatiza en que esta molécula es absolutamente necesaria para vivir. Sin ella, ni siquiera existiría la especie humana ni ningún otro miembro del reino animal. Para según sus palabras, el colesterol se define como:

“Una sustancia inherente a la existencia de nuestra especie. Es una molécula grasa absolutamente necesaria para el organismo de los animales en general y de la especie humana en particular”.

Según explica la Fundación Española del Corazón, la sangre transporte al colesterol desde el intestino o el hígado hasta los órganos que lo necesitan para funcionar uniéndose a partículas conocidas como lipoproteínas.

Las lipoproteínas pueden ser: de baja densidad o LDL, y se encargan de transportar nuevo colesterol desde el hígado a todas las células de nuestro organismo; o de alta densidad, HDL, las cuales recogen el colesterol que no se utilizó y lo devuelven al hígado para su excreción al exterior.

De hecho, en el lenguaje coloquial de habla de un colesterol bueno y un colesterol malo. El bueno es el que al unirse a la partícula HDL, transporta el exceso de colesterol de nuevo al hígado para destruirlo. En cambio, el colesterol malo se une a la partícula LDL y se deposita en la pared de las arterias, formando las peligrosas placas de ateroma.

El exceso de colesterol puede formar placa en las arterias, tapándolas con el tiempo.

Siendo tan importante para la vida, el organismo humano no cuenta con procesos metabólicos que lo destruya. En su lugar, los mecanismos existentes se encarga de modificarlo ligeramente para excretarlo mejor con ayuda del hígado, por la bilis, y desde ahí al intestino y las heces.

“Esta excreción se realiza como colesterol sin más o después de una ligera modificación metabólica que los transforma en ácidos biliares. Este es el colesterol que puede depositarse en la vesícula biliar y formar las piedras o cálculos que tantos problemas dan a muchas personas”.

¿Cuál es la utilidad del colesterol?

Masana explica que la presencia de colesterol en la bilis no se debe considerar nociva, ya que ahí ejerce una de sus funciones: la formación de ácidos y sales biliares. Este proceso es de vital importancia para la digestión, pues se encarga de disolver las grasas que comemos, permitiendo su correcta absorción.

También resalta la importancia del colesterol para la estructura de todas y cada una de las células que conforman nuestro organismo. Además, facilita la formación de hormonas y otros componentes de la bilis que son esenciales para la digestión.

¿Por qué se cree que el colesterol es dañino?

Un ataque al corazón ocurre cuando los músculos de este órgano dejan de recibir una cantidad suficiente de oxígeno debido a la obstrucción de las vías que suministran la sangre.

A pesar de su importancia, el colesterol tiene mala fama. Y es que en realidad puede causar problemas graves cuando sus niveles exceden los normales, según indica el experto en medicina interna.

“Los problemas asociados al colesterol aparecen cuando se encuentra en cantidades superiores a las normales. Viaja por la sangre pasando de un tejido a otro, del hígado a los músculos, a las arterias, a los pulmones, al corazón, y al resto de tejidos, dado que en todos ellos es necesario, y cuando en este ir y venir la cantidad que circula por la sangre es superior a la necesaria surgen los problemas”.

Masana se refiere a este como un “enemigo silente”, pues aún cuando las concentraciones en la sangre se encuentren muy elevadas, no hay síntomas que lo delaten sino hasta cuando la situación ya es bastante grave.

“Los síntomas serán los propios de las enfermedades arteriales: la angina de pecho o el infarto de miocardio, que se expresan con dolor en la región del tórax, o la trombosis cerebral, que se traduce con dificultad para hablar o realizar ciertos movimientos”.

Cuando hay exceso de colesterol, este se deposita en la pared de las arterias produciendo una pátina de grasa que va creciendo con el paso del tiempo hasta formar un tapón que impide la circulación sanguínea.

Si esto ocurriera en las arterias coronarias, que son las que alimentan de sangre el músculo cardíaco, se produce un infarto de miocardio que, como bien sabemos, es una enfermedad potencialmente mortal.

“Por ello, sin colesterol no existiríamos, pero con un exceso de colesterol podemos morir”.

¿Cómo se deben abordar los problemas de colesterol?

Ahora bien, el tratamiento para el colesterol elevado dependerá del origen de la afección. Si es hereditario, el cual comprende de 15 a 20 por ciento de los casos, se conoce como hipercolesterolemia familiar. Si los padres tienen esta alteración, el hijo tiene 50 por ciento de probabilidades de heredarla.

Sin embargo, puede haber otras causas como ciertas enfermedades endocrinas, hepáticas y renales, la diabetes, e incluso algunos medicamentos o alteraciones propias del metabolismo.

Pero independientemente de la causa, señala Masana, los pasos a seguir se regirán por los tres pilares de la prevención de enfermedad cardiovascular: la alimentación, el ejercicio físico y la evasión del tabaco.

Referencia:

Las 5 preguntas más frecuentes sobre el colesterol. https://www.infosalus.com/salud-investigacion/noticia-preguntas-mas-frecuentes-colesterol-20200121082440.html