La Conferencia de la ONU sobre el Cambio Climático, COP25, se celebró a principios del pasado mes de diciembre con el fin de discutir y tomar decisiones respecto a la emergencia climática que sufre nuestro planeta.

Uno de ellos es el objetivo planteado en 2012 en el Acuerdo de París, que responde a una necesidad urgente de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero para reducir el aumento de la temperatura mundial por debajo de 2 grados centígrados (°C), y más adelante, debajo de los 1.5 °C.

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Y a pesar de que muchas naciones se comprometieron a trabajar en ello, lograr esta meta en los próximos 30 años será bastante difícil en un contexto en el que la producción de emisiones es resultado de las actividades más lucrativas a nivel mundial. Difícil, más imposible si se toman acciones contundentes desde ahora.

La pregunta es cómo lograr una transición social y económica que permita estabilizar el clima sin que ello implique que las naciones colapsen. Conscientes de ello, un equipo de investigadores del Potsdam para la Investigación del Impacto Climático (PIK, por sus siglas en alemán) decidió indagar al respecto analizando los mecanismos más susceptibles de provocar un cambio social rápido en los próximos 15 años.

Algunas recomendaciones para reducir las emisiones

El equipo encuestó a 133 expertos en el tema del cambio climático a nivel internacional y realizó un taller con otros 17, lo cual generó información suficiente para generar una serie de recomendaciones orientadas a lograr la reducción de las emisiones.

Entre ellas, eliminar los subsidios en combustibles fósiles así como las inversiones en el sector, incentivar la generación de energía distribuida y construir ciudades equilibradas en cuanto a las concentraciones de carbono. Pero además, deben aplicarse estrategias educativas que aumenten la participación de la población en la solución del problema, que den a conocer los riesgos que conlleva el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero y las implicaciones morales.

Dependencia y consumo de energía

El uso de energía renovable es indispensable para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Los autores señalan que el mayor cambio que debe ocurrir está en la dependencia del consumo de energía, que ha ido en constante aumento a lo largo de los años, con marcados desigualdades a nivel mundial.

Por lo que una necesidad imperante no es el aumento de la producción energética, sino disminuir su dependencia, procurar producirla de fuentes renovables y garantizar que esta sea bien distribuida.

A corto plazo, la reducción de la inversión en todo lo referente al uso de combustibles fósiles junto con la generación de energía neutra en gases de efecto invernadero serán las dos acciones con mayor impacto en la promoción del cambio que se desea.

Resaltan también que la lista de acciones mencionadas podría ser más larga, pero en su documento se limitan a exponer los mecanismos que apoyarán el desarrollo de vías rápidas de transformación socioeconómica.

Sin embargo, la investigadora en el instituto alemán y autora princiapl de la investigación, Ilona M. Otto, señala que estas acciones deben ir acompañadas de iniciativas sociales y la creación de conciencia medioambiental .

“Creo que el cambio es posible. La mayoría de los expertos que participaron en nuestra investigación también lo creyeron. Sin embargo, esto nunca sucederá si solo estamos esperando a la transformación. Tenemos que convertirnos en el cambio, en todos los aspectos que controlamos de nuestras vidas”.

La protección climática debe convertirse en una normal social, de lo contrario, el proceso de descarbonización de nuestro planeta al borde del colapso no será posible, concluyen los autores.

Referencia:

Social tipping dynamics for stabilizing Earth’s climate by 2050. https://meetingorganizer.copernicus.org/EGU2019/EGU2019-18785.pdf

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