La mayoría de las personas mayores de 60 años de edad sufren desgaste de la columna vertebral a nivel cervical. Y aunque muchos no presentan síntomas, este desgaste puede causar dolor y rigidez de cuello, además de hormigueo y entumecimiento en los brazos.

Pero no solo los brazos. Habrá casos en los que las piernas puedan verse afectadas dando lugar así a dificultades para caminar, así como otros síntomas como alteraciones en el control de esfínteres.

Todos estos problemas tienen su origen en la compresión de la médula espinal o de las raíces nerviosas que salen entre las vértebras como resultado del desgaste. Y hasta ahora, la atención médica para esta condición se había centrado en abordar lo que pasa debajo de la lesión.

Pero un equipo multidisciplinario de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche y el CIBER de Bioingeniería, Biomateriales y Nanomedicina (CIBER-BBN), ha logrado demostrar que el problema no se limita a las alteraciones debajo de la lesión.

De hecho, la presencia de hernias cervicales que comprimen la médula espinal puede llegar a causar daños significativos a nivel cerebral, según indican en su publicación en la revista científica European Radiology.

Técnicas de neuroimagen avanzada

Los investigadores aplicaron técnicas de neuroimagen avanzadas para estudiar tanto la corteza cerebral como las fibras nerviosas de sustancia blanca, así como también observar los patrones de conexión entre las distintas áreas cerebrales con mayor claridad.

Con ayuda de esta técnica, los investigadores pudieron detectar cambios patológicos no observables en los estudios de resonancia magnética del cerebro de pacientes que presentan compresión de la médula espinal a causa de hernias cervicales.

Ángela Bernabeu, del equipo de Inscanner y coautora del trabajo, señaló que este tipo de estudios avanzados generan “una gran cantidad de datos de cada paciente, por lo que han tenido que recurrir a técnicas de inteligencia artificial para analizar toda la información”.

Atrofia cortical y daños en la corteza sensorial y motora

Los investigadores notaron que cambios importantes en el cerebro y en las vías de comunicación de las señales cerebrales, como atrofia cortical y daños en la corteza sensorial y motora. Todos estas alteraciones resultantes de la presencia de hernias cervicales eran desconocidas hasta ahora, según indica Eduardo Fernández Jover, director del Grupo de Neuroingeniería Biomédica de la UMH y del CIBER-BBN y coautor de la investigación.

“Hemos demostrado que existen cambios a nivel cerebral y en las vías de comunicación de las señales cerebrales que se manifiestan sobre todo por atrofia cortical y daños en la corteza sensorial y motora. Estos cambios se desconocían hasta ahora, y pueden ayudar a comprender mejor la evolución clínica de muchos pacientes y abrir nuevas vías de diagnóstico y tratamiento de esta patología tan frecuente”.

Se trata de observaciones importantes que pueden suponer el punto de partida para nuevos enfoques de tratamiento. Así pues, este tipo de análisis basados en neuroimagen avanzada puede también ayudar a identificar pacientes con lesiones compresivas de la columna cervical operables.

Referencia:

MRI evidence of brain atrophy, white matter damage, and functional adaptive changes in patients with cervical spondylosis and prolonged spinal cord compression.  https://europepmc.org/article/med/31350584