El cambio climático impacta profundamente los ecosistemas y su biota, resultando en cambios de rango, interacciones novedosas, alteraciones de la red alimentaria y un potencial no determinado del riesgo de extinción.

Los animales y las plantas que no puedan hacer frente a las nuevas condiciones se ven obligados a cambiar su área de distribución a diferentes áreas o adaptarse genéticamente; de no hacerlo, están en peligro de extinguirse.

Enfoque de investigación

Las especies móviles como las aves pueden cambiar sus rutas de migración y colonizar hábitats nuevos y más adecuados. Pero las especies estacionarias, como los gusanos de tierra, dependen en gran medida de la adaptación. Sin embargo, en la mayoría de los casos, la reacción real de una especie determinada no ha sido aclarada hasta ahora.

El método consiste en estudiar el genoma para deducir el margen de adaptación disponible a las nuevas condiciones ambientales.

Para abordar estas carencias, un equipo internacional de científicos tiene la intención de revolucionar estas predicciones con un nuevo enfoque de investigación. Su método consiste en estudiar el genoma para deducir el margen que una especie tiene disponible para adaptarse genéticamente a las nuevas condiciones ambientales.

Esta información se puede combinar con otros datos, por ejemplo, el potencial de expansión o el calentamiento global, para formar los llamados modelos de predicción ecoevolutiva.

Los investigadores explican que la medida en que una especie cambia en el curso de la evolución depende de la diversidad genética de su genoma, el tamaño de la población en un área en particular y el intercambio genético entre diferentes poblaciones. Utilizando tecnologías modernas y enfoques informáticos, es posible decodificar el genoma de cada especie y evaluar su potencial de adaptación evolutiva a largo plazo.

Iniciar las medidas de conservación

Esto permite hacer predicciones más rápidas respecto a la capacidad de adaptación de las especies en vista del cambio climático e iniciar las medidas de conservación necesarias antes de que sea demasiado tarde para muchas de ellas.

Los animales y las plantas que no puedan hacer frente a las nuevas condiciones están obligados a cambiar su área de distribución o adaptarse genéticamente.

Sin embargo, analizar genéticamente todas las especies animales y vegetales del mundo no es una meta realista a corto plazo. Por lo tanto, lo más sensato sería enfocar los esfuerzos iniciales hacia especies que sean de especial importancia para su ecosistema respectivo.

Entre otras, esto incluye a muchas especies de abejas que, como polinizadores, juegan un papel importante en la preservación de todos los ecosistemas terrestres.

Los investigadores ven el nuevo enfoque como una herramienta importante para la ciencia y la sociedad. Al respecto, la doctora Anne-Marie Waldvogel, afiliada al Centro de Investigación de Biodiversidad y Clima Senckenberg y autora principal de la investigación,  comentó:

“Nuestro marco metodológico puede servir como guía para otros investigadores y ayudarlos a seleccionar especies, métodos y tipos de análisis adecuados para proyectos de investigación sobre adaptaciones climáticas genómicas.

Al agrupar aún más los recursos y resultados científicos de manera más eficiente, estaremos mejor capacitados para hacer frente a los efectos del cambio climático. Después de todo, los modelos de predicción forman la base de las decisiones políticas y los conceptos de conservación”.

Referencia: Evolutionary genomics can improve prediction of species’ responses to climate change. Evolution Letters, 2020. https://doi.org/10.1002/evl3.154