Nacer y desaparecer. Esa es la dinámica de nuestro mundo cruel,y podemos notarlo a niveles imposibles de ver ante el ojo humano como el nacimiento y muerte de las células, hasta en desapariciones masivas como las de los dinosaurios.

Lo mismo ha ocurrido con las aves. Sin embargo, estudios recientes está sugiriendo que las tasas de extinción de aves son mucho más rápidas que las esperadas, al igual que el calentamiento global está causando estragos a velocidades mayores que las estimadas.

Esta es la razón por la que el periquito de Carolina se extinguió

Sin embargo, hay una buena noticia dentro de esta situación terrible. Tal parece que los esfuerzos conservacionistas recientes han tenido efecto positivo en la disminución de este ritmo.

Vida promedio de una especie de invertebrado

Los paleontólogos han usado fósiles durante décadas para estimar el tiempo que persistieron diferentes especies animales antes de perecer. La premisa es que el descubrimiento de una nueva especie fósil permite estimar la fecha mínima en que pudo haber evolucionado la misma por primera vez, y su ausencia más adelante puede significar que se extinguió. El problema con estos métodos es la imprecisión.

Los investigadores estiman que la vida media de una especie de vertebrado está entre uno y tres millones de años, encontrándose muchas en el límite inferior de este rango y otras que logran vivir mucho tiempo más.

Las tasas de extinción reales 

En un artículo de The Conversation,  Arne Mooers, un profesor de Biodiversidad, Filogenia y Evolución de la Universidad Simon Fraser presenta los hallazgos de una investigación sobre extinción de aves en la que participó.

El estudio partió de la idea de que las tasas de extinción histórica basadas en los datos de los últimos siglos no necesariamente representen las tasas de extinción actuales pues las condiciones son muy diferentes.

Entonces en lugar de simplemente comparar la especies extintas versus las especies vivas de hace mucho tiempo, tomaron en cuenta todos los niveles de peligro y datos más recientes de la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza para las 10,000 especies de aves de cuatro puntos temporales.

El cambio climático no es la única amenaza para las especies vulnerables

La mayoría de las especies descendieron en las categorías de peligro

Esta lista tiene seis clasificaciones en total: la de menor preocupación, que para 2016 incluían 8,714 especies, seguida por especies en peligro crítico, donde se ubicaron unas 222 para dicha fecha, hasta llegar a la extinción en la naturaleza, con cinco especies.

Partiendo desde 1988 y compararon dichos datos con las actualizaciones posteriores tomadas cada cuatro o seis años, contando la cantidad de especies que permanecieron en su categoría dentro de la lista, subieron o bajaron de esta a lo largo de las décadas.

Fue así como el el matemático Folmer Bokma calculó una tasa promedio de extinción actual para determinar la posibilidad de que una especie promedio se extinga en un año determinado.

Al analizar los resultados, descubrieron que la gran mayoría de las especies descendieron de la categoría en que se encontraban al inicio, lo cual indica que en la actualidad tienen mayor riesgo de extinguirse. Es decir, las tasas de extinción calculadas resultaron más altas.

No todo parece estar perdido

El guacamayo de Spix está extinto en la naturaleza, y los últimos 70 individuos de esta especie son protegidos por los conservacionistas.

Los investigadores calcularon el impacto general de los esfuerzos de conservación de aves sobre las tasas de extinción, incluyeron o descartando las mejoras según fuera el caso. Y el resultado fue más alentador de lo esperado: sin haber aplicado dichos esfuerzos conservacionistas, las expectativas de un futuro de 5,000 años para las especies vivas se hubiese reducido a 3,000 años.

Una especie declarada en peligro crítico en el pasado tenía el doble de probabilidades de mejorar su riesgo de extinción en la naturaleza. De manera similar, la probabilidad de que una especie en peligro crítico se eleve a un estado de seguridad relativa en esta escala fue mayor que la probabilidad e que una especie en peligro de extinción se vuelva crítica.

Esto deja evidencia de que, aunque mínimos frente a la gravedad del problema, los esfuerzos por conservar las aves en los últimos años han funcionado, lo cual podría servirnos de motivación para intentar detener o revertir las aún elevadas tasas de extinción obtenidas.

Referencia:

Bird species are facing extinction hundreds of times faster than previously thought. https://theconversation.com/bird-species-are-facing-extinction-hundreds-of-times-faster-than-previously-thought-129134

The dynamics underlying avian extinction trajectories forecast a wave of extinctions. https://royalsocietypublishing.org/doi/10.1098/rsbl.2019.0633

Más en TekCrispy