La psoriasis se trata de una enfermedad de la piel que produce irritación constante en una zona y resequedad de la misma. Su presencia en cualquier área del cuerpo, si no es tratada, puede llevar al esparcimiento de esta condición por otras regiones del mismo.

Tanto hombres como mujeres de todas las edades pueden tener la posibilidad de sufrir esta condición de la piel. Sin embargo, al parecer, estas últimas enfrentan consecuencias con las que es sexo masculino no debe lidiar.

Según variados estudios, las mujeres pueden ser su fertilidad fuertemente reducida al sufrir esta enfermedad. Ahora, para determinar el nivel de incidencia directo de esta condición, el grupo de investigadores conformados por dermatólogos, ginecólogos y un reumatólgo se han dado a la tarea de revisar exhaustivamente los estudios previos que se han hecho con referencia al tema.

De este modo, han sido capaces de conseguir variados puntos en común y establecer un patrón. Gracias a ello, podemos entender mucho mejor que antes el nivel de participación de la psoriasis en los procesos reproductivos de la mujer.

La fertilidad femenina disminuye en un 50%

Con la revisión que realizaron de los estudios, los investigadores pudieron notar que las mujeres podían ver su tasa fértil mermada hasta la mitad. Lo que implica que la existencia de esta enfermedad de verdad representa en ellas un obtáculo reproductivo.

Sin embargo, la investigación también reveló que este necesariamente no tenía que tratarse de uno fisiológico. En muchos casos, parte de los problemas sexuales derivados de la psoriasis en la mujer se derivaban de complicaciones psicológicas.

Una condición como esta, en muchos casos, se traducía en episodios de baja autoestima que disminuían el líbido de las féminas, así como la cantidad de encuentros sexuales que sostenían. Esto como resultado de problemas como que la psoriasis se haya manifestado en el área genital o que la misma cause cambios de humor rependinos y difíciles de controlar.

Sin embargo, sí existen detalles fisiológicos que también influyen en estos casos. Un ejemplo de ello es que se desarrollo artritis psoriásica. Esta, por su naturaleza, genera dolores y molestias en el cuerpo que, al final, disminuyen el deseo sexual.

Dentro de otras variables que también parecieron afectar la fertilidad se encontraron la edad de la mujer y la gravedad de la enfermedad. En ambos casos, cuanto más avanzada, más problemas de fertilidad podían ser encontrados.

El embarazo y la psoriasis

El hecho de que la tasa fértil disminuya no implica que las mujeres que cuentan con esta condición no puedan tener hijos. Por lo que, no son raros los casos en los que los dermatólogos deben hacer tratamientos especiales para aquellas que se encuentren embarazadas.

Algunos de los componentes de los tratamientos utilizados para controlar el avance de esta afección cutanea podrían llegar a ser dañinos para el feto. Por ello, los dermatólogos deben avocarse a crear tratamientos específicos que le permitan a la mujer seguir controlando su condición sin afectar el desarrollo de su bebé.

Afortunadamente, el recuento de las investigaciones también ha dejado ver que no todos los tratamientos para la psoriasis afectan al embarazo. De hecho, incluso existen alternativas que, sin modificaciones, no ejercen ningún daño sobre el feto. Lo que, a la larga, las convertirá en las opciones predilectas que aquellas pacientes que deseen continuar su tratamiento y al mismo tiempo ofrecer a su bebé los cuidados prenatales que requiere.

Por suerte, estos descubrimientos con respecto al tratamiento también han llegado con la seguridad de que, aunque la psoriasis puede afectar la fertilidad, no tiene la capacidad de hacer lo mismo con el embarazo. Gracias a esto, incluso si la madre decide suspender el tratamiento hasta el parto por precaución, ello no tendrá ningún efecto negativo en el crecimiento y desarrollo de su descendencia.

Referencia:

Women with moderate-to-severe psoriasis in Spain (BIOBADADERM registry) show more than a 50% reduction in age-adjusted fertility rate when compared with the general population: doi: 10.1111/bjd.18164