Dormir Mejor Adultos Mayores

Todos sabemos que dormir es placentero. Luego de una noche de sueño reparador, hay más probabilidad de despertarnos de buen humor y energía, pero a pesar de ello,muchos duermen menos de lo que les gustaría… o menos de lo que deberían.

Según la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos estos cambios en el ritmo de sueño ocurren debido a factores relacionados con la edad. Es por ello que a medida que las personas envejecen, presentan mayores dificultades para conciliarlo. Así pues se hace normal despertarse durante la noche y antes de que amanezca.

Pero la doctora Sandra Giménez Badia, miembro de la Sociedad Española del Sueño (SES) y neurofisióloga clínica del Hospital de la Santa Creu y Sant Pau de Barcelona dio algunos detalles respecto a este tema durante una entrevista a Infosalus. Sus declaraciones indican que conforme pasan los años la necesidad de sueño “no disminuye”, sino que el cuerpo experimenta cambios fisiológicos que hacen que durmamos menos.

Hay que dormir lo suficiente para sentirse bien

Los adultos deben dormir entre 7 y 8 horas cada noche, pero realmente no hay una cantidad de horas que garanticen el descanso necesario.

Como bien sabemos, los bebés duermen mucho. Un recién nacido duerme entre 14 y 17 horas, e invierte unas cinco horas en varias siestas a lo largo del día. Conforme va creciendo y llega a la edad pre-escolar, entre tres y cinco años duerme entre 10 y 13 horas al día. Con el paso de los años, las siestas disminuyen y el sueño se va centrando a horas nocturnas, durante entre unas seis y siete horas.

Sin embargo, la especialista señala que en realidad no hay un determinado número de horas exactas que determinen que la persona ha descansado lo suficiente, sobre todo en la edad adulta, pero “la media de 7-8 horas de sueño diarias es lo ideal”.

“Idealmente si todos durmiéramos lo mismo entre semana que cuando estamos de fin de semana, o en vacaciones, que solemos dormir más que entre semana, dormiríamos lo que realmente nuestro cuerpo necesita. Generalmente vamos privados de sueño”.

Tendencias fisiológicas que controlan el sueño

Nuestro cuerpo trabaja en función de los ciclos circadianos, por eso durante el día estamos despiertos y dormimos durante la noche. Pero a medida que nos hacemos mayores, estos ritmos se debilitan y hay tendencia a dormirnos y despertarnos antes.

Por ejemplo, los adolescentes suelen dormirse tarde y despertar tarde también debido a que el ritmo circadiano está influenciado por la secreción de melatonina, una hormona que está involucrada con el sueño y que se segrega más tarde en esta etapa en comparación con otras edades.

“A partir de los 40 la cantidad de necesidad de sueño se mantiene pero este es menos profundo, aparte de que la estructura del sueño cambia y tenemos más facilidad para despertarnos ante los ruidos externos”.

En los ancianos esta hormona se segrega antes y menor cantidad, por lo que es común escuchar que las personas mayores tengan necesidad de dormir temprano, lo cual también hace que se despierten antes.

¿Qué pasa con personas de edad avanzada?

Las siete u ocho horas de sueño son recomendadas incluso para adultos mayores. “Si tenemos un abuelo con una buena calidad de vida, intelectualmente activo, y físicamente activo, así como con actividad social, no tiene por qué dormir mal”, señala Giménez, quien reitera que hacerse mayor no tiene por qué alterar el sueño, sino que esto ocurre a causa de las circunstancias.

“Si se mantiene una buena higiene de sueño, se mantienen unos horarios regulares de acostarse y de levantarse, se realiza actividad durante el día, siestas después de comer y de 20 minutos, se vigilan las medicaciones; se evitan el alcohol, el café y el tabaco, que son estimulantes; se deja el móvil y otros estímulos lumínicos aparte; el sueño no tiene por qué ir mal”.

Sin embargo, no podemos pasar por alto otros factores que dificultan el sueño como el dolor, el consumo de algún medicamento, el uso de diuréticos que implicaría ir al año más veces, todos los cuales pueden fragmentar su sueño. También pueden influir los trastornos respiratorios, dolor por enfermedades crónicas, insomnio, o las pesadillas.

Referencia:

¿Por qué dormimos menos según envejecemos? Rutinas para consolidar el sueño. https://www.infosalus.com/salud-investigacion/noticia-dormimos-menos-envejecemos-rutinas-consolidar-sueno-20200115081643.html