La desinfección del agua potable es esencial para la protección de la salud pública contra las infecciones transmitidas por el agua. Sin embargo, en este proceso se originan una serie de subproductos de desinfección (DBP) a los que prácticamente toda la población está expuesta por ingestión, inhalación o absorción dérmica.

El cloro es el desinfectante más extendido utilizado en todo el mundo, y los trihalometanos (THM) son la clase de DBP que se forman en concentraciones más altas como consecuencia de la cloración del agua.

Estimando la magnitud del problema

Ensayos in vitro y experimentos cancerígenos en animales han demostrado que varios DBP son genotóxicos, por lo que la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer de la OMS clasifica al cloroformo y a otros DBP muy extendidos como posibles agentes cancerígenos para los humanos.

Los investigadores encontraron que en Europa la exposición a largo plazo a los THM del agua de grifo se relacionaba con más de 6.500 casos de cáncer de vejiga.

Diferentes metaanálisis y análisis agrupados de estudios en Europa y América del Norte proporcionan evidencia consistente de que la exposición a largo plazo a los THM está asociada con un mayor riesgo de cáncer de vejiga.

Si bien estas investigaciones han encontrado un vínculo entre los THM y el cáncer de vejiga, un reciente estudio llevado a cabo por científicos del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) es el primero en estimar la magnitud del problema.

Con ese propósito, el equipo de investigación evaluó los niveles de THM en el agua potable en la Unión Europea como un marcador de exposición a DBP y estimó la carga atribuible del cáncer de vejiga.

Para ello, los investigadores recolectaron los niveles medios anuales recientes de THM en el agua potable municipal en 26 países europeos a partir de registros de monitoreo de rutina, entre los años 2005 a 2018.

Cruce de información

Seguidamente, el equipo evaluó una función lineal de exposición-respuesta para los niveles promedio residenciales de THM y el cáncer de vejiga, al agrupar los datos de los estudios incluidos en el análisis internacional más grande publicado hasta la fecha para estimar el cáncer de vejiga asociado con el nivel medio de THM en cada país.

La desinfección del agua potable es esencial para la protección de la salud pública contra las infecciones transmitidas por el agua.

El resultado de este cruce de información sugiere que el agua del grifo puede ser la causa de 1 de cada 20 casos de cáncer de vejiga en Europa cada año. Los investigadores encontraron que beber, bañarse, e incluso lavar los platos, se relacionó con 6.561 casos de la enfermedad en 26 países de todo el continente.

Los hallazgos revelaron diferencias considerables entre países. Chipre (23 %), Malta (17 %), Irlanda (17 %), España (11 %) y Grecia (10 %) fueron los 5 países con el porcentaje más alto de casos de cáncer de vejiga vinculados al agua de grifo.

En contraste, Dinamarca (0 %), Países Bajos (0,1 %), Alemania (0,2 %), Austria (0,4 %) y Lituania (0,4 %) fueron los países con el porcentaje más bajo de casos atribuibles a la exposición a agua corriente.

Los autores del estudio indican que si los 13 países con los promedios más altos redujeran sus niveles de THM al promedio de la Unión Europea, se podrían evitar 2.868 casos anuales de cáncer de vejiga.

Referencia: Trihalomethanes in Drinking Water and Bladder Cancer Burden in the European Union. Environmental Health Perspectives, 2020. https://doi.org/10.1289/ehp4495