Junto a la sequía, la frecuencia e intensidad de los incendios forestales en Australia han cambiado de manera drástica durante la última década. Hasta ahora se estima que los incendios en Australia han acabado con más de 8,4 millones de hectáreas, casi 2000 casas han sido destruidas y se ha registrado la muerte de unas 26 personas. Pero aún en estas fechas el fuego sigue quemando todo a su paso.

El hecho es que la respuesta del país ante estos cambios también debe cambiar. La presión es inminente, y los formuladores de políticas se encuentran trabajando en el desarrollo de estrategias que permitan preparar a las comunidades para eventos futuros, antes de que se de inicio a las reparaciones de los daños dejados por el actual desastre.

“Los incendios forestales actuales han destruido los medios de subsistencia de demasiadas personas para ser remediadas mediante estrategias estándar de recuperación y reconstrucción. Y, a medida que los incendios continúan quemándose en áreas residenciales, los gobiernos deben considerar algo más innovador en la recuperación”, indica la doctora Sukhbir Sandhu, experta en sostenibilidad de UniSA.

Demarcar una línea de fuego

Sandhu se ha pronunciado al respecto, y sugiere que las autoridades consideren el establecimiento de una especie de ‘línea de fuego’. Esto con el fin de delimitar las áreas de alto riesgo de incendios forestales no recomendadas para civilizaciones humanas.

“A medida que las personas buscan reconstruir sus hogares, escuelas y comunidades, debemos hacernos la pregunta: ¿es realmente seguro hacerlo en estas áreas?”, explica. Demarcar una línea de fuego ayudaría a las personas a reconocer fácilmente las áreas que son adecuadas o no adecuadas para vivir.

“Es hora de que los encargados de formular políticas adopten una posición firme donde sea seguro para las comunidades reconstruir, y una línea de demarcación contra incendios podría ayudar a lograr esto”.

Australia cuenta con tecnología para ello

Y no se trata de ningún imposible. Sandhu asegura que los políticos cuentan con las herramientas básicas para desplegar esta acción: imágenes aéreas, imágenes de satélite y modelos de la compañía de seguros bien desarrollados, etc.

Además, se cuenta con la tecnología necesaria para la construcción de casas más resistentes a los incendios forestales, que más allá de servir de hogar para la población en condiciones normales, podría ser útil como refugio en situaciones de emergencia como las vividas en la actualidad.

“Tenemos la tecnología para crear hogares con materiales resistentes a los incendios forestales y para permitir que las casas con ciertas propiedades estructurales sirvan como refugios contra incendios. Pero hasta la fecha, no hay políticas claras que apoyen o promuevan estas tecnologías para su uso en áreas vulnerables”.

Pero estas acciones no solo deben ser aplicadas pensando en incendios forestales, sino también considerando otros fenómenos igualmente devastadores como las inundaciones costeras resultantes del aumento del nivel del mar.

Referencia:

UniSA expert calls for ‘fire-line’ to future-proof against bushfire disaster. https://www.unisa.edu.au/Media-Centre/Releases/2020/unisa-expert-calls-for-fire-line-to-future-proof-against-bushfire-disaster/