La bronquiolitis es una infección pulmonar frecuente durante los meses de invierno que suele causar hospitalizaciones en niños pequeños. Por lo general, su tratamiento incluye la administración de albuterol por inhaladores, pero curiosamente la evidencia científica no muestra beneficios de este método en la mayoría de los pacientes.

Ante esta situación un equipo multidisciplinario de investigadores del Children’s Hospital of Philadelphia (CHOP) se reunió para rediseñar el tratamiento estándar del hospital para la infección. Pero al mismo tiempo, sugirió una reducción del uso de albuterol sin que ello implicara un riesgo para los pacientes, según la publicación en la revista Pediatrics.

Suspender la administración de broncodilatadores

La Academia Americana de Pediatría (AAP) actualizó sus pautas sobre el tratamiento de la bronquiolitis en 2014, recomendando detener el uso de broncodilatadores como el albuterol en pacientes típicos con la enfermedad.

A fin de coordinar las prácticas clínicas con las recomendaciones de la organización, los investigadores de CHOP aplicaron un enfoque orientado a reducir el uso del medicamento para esta afección tanto a nivel de emergencias como hospitalario.

El período de estudio se ubicó entre 2014 y 2017, y abarcó tres temporadas de invierno, estación en la que es común recibir casos de bronquiolitis. Durante este tiempo, CHOP registró 5,115 visitas al departamento de emergencias y 1,948 hospitalizaciones por bronquiolitis. De estaos, 3.834 visitas a emergencias y 1.119 hospitalizaciones se incluyeron en este estudio.

“Dada la frecuencia del uso de albuterol y los posibles efectos secundarios del medicamento, queríamos mejorar el valor de la atención médica brindada a los niños con bronquiolitis y buscamos formas de reducir el uso”, dijo Michelle Dunn, MD, médico tratante en pediatría general en CHOP y autor principal del estudio.

“Nos propusimos revisar nuestro plan de tratamiento, o vía clínica , para reflejar las pautas actuales de la Academia Americana de Pediatría y educar a los médicos sobre los cambios recomendados”.

El equipo modificó los planes de tratamiento de pacientes hospitalizados y de los que ingresan por el departamento de emergencias para establecer que los broncodilatadores no se debían usar en bebés con bronquiolitis.

También modificaron el sistema electrónico de registro de salud, dentro del cual crearon una opción que establecía  “no ordenar” los broncodilatadores para uso de rutina. De igual forma, se informó a enfermeras, terapeutas respiratorios y médicos sobre estas nuevas pautas sobre esta resolución.

El uso de albuterol logró reducirse

Luego de dichas acciones, los investigadores notaron que el uso de albuterol en bebés con bronquiolitis disminuyó de 43 al 20 por ciento en la sala de emergencias y del 18 al 11 por ciento en pacientes hospitalizados. Fue así como impidieron que más de 600 bebés recibieran un tratamiento que no mostraba eficacia alguna en dicha enfermedad.

Pero para comprobar la eficacia de las nuevas recomendaciones, midieron las tasas de admisión de pacientes, la duración de su estadía en el centro de salud y las tasas de revisión, encontrando que en efecto la reducción del uso albuterol no afectaba dichas métricas.

Joseph J. Zorc, MD, MSCE, médico tratante en medicina de emergencia en CHOP y autor principal del estudio, indicó que ahora el siguiente paso es enfocarse en el uso de la cánula nasal de alto flujo, una terapia emergente más prometedora para bebés con bronquiolitis severa.

Referencia:

Reducing Albuterol Use in Children With Bronchiolitis. https://doi.org/10.1542/peds.2019-0306

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