Mucho se habla de las dos Guerras Mundiales y de cómo algunos soldados o civiles ayudaron a salvar muchísimas vidas con sus actos. Sin embargo, hay unos pequeños héroes que fueron una parte fundamental en ambos conflictos y que también necesitan su espacio en la historia: las palomas mensajeras.

Durante la Primera Guerra Mundial y la Segunda Guerra Mundial se utilizaron a estos animales para transportar mensajes que no pudieran ser rastreados por ningún dispositivo. Estas eran soltadas desde distintas zonas y, por instinto, volvían a sus palomares, en los cuales había una campana que le avisaría al soldado del Cuerpo de Señales que había llegado un mensaje.

Su trabajo era muy difícil. Debían trasladarse muchos kilómetros y enfrentarse a las balas enemigas que buscaban derrumbarlas para evitar que los mensajes llegaran a su destino o para conocer los secretos de sus oponentes. Aún así, hubo una gran cantidad de casos en los que las palomas salvaron a muchas personas sin sufrir rasguños.

¿De dónde surgió esta técnica?

La verdad es que antes de estas dos guerras, las palomas eran utilizadas para enviar mensajes en el desde el siglo VI. El imperio Persa y el Romano las utilizaban para comunicarse con otras partes de sus tierras, así como en la Guerra Franco-Prusiana que se llevó a cabo en el siglo XIX. En esta última, se descubrió la verdadera utilidad de las palomas en situaciones de guerra, por lo que fueron incluidas como parte de la teoría militar que posteriormente condujo a la Primera Guerra Mundial.

En esta, las palomas fueron una herramienta muy utilizada. Solamente en Francia se usaron unas 600 palomas mensajeras por parte del Cuerpo de Señales de Estados Unidos en 1914. A finales de la guerra, esta cantidad habría sobrepasado las 1500 palomas mensajeras distribuidas a lo largo de 12 palomares ubicados en todo el país.

Héroes de guerra

Varias de las palomas mensajeras fueron condecoradas con la Medalla Dickin por su servicio en batalla, logrando salvar a muchas vidas con la entrega de los mensajes.

Luego de la Segunda Guerra Mundial, la paloma Winkie se convirtió en la primera de una docena de animales en ser condecorada con este reconocimiento. La misma, gracias a la entrega oportuna de su mensaje, logró salvar la vida de toda la tripulación de un bombardero de la RAF que volvía de una misión en Noruega.

El bombardero, a tan solo 100 millas de su casa, fue derrumbado. No tenían ninguna forma de pedir rescate, exceptuando a Winkie, quien poco después de ser soltada, llegó a su palomero llena de petróleo, pero sin ningún mensaje, pues no hubo tiempo de escribirlo. Sin embargo, el soldado del Cuerpo de Señales supo que algo andaba mal debido a las manchas en su plumaje y logró enviar un equipo de rescate que llegó 15 minutos después al lugar del incidente, salvando a todos los que viajaban en la embarcación.

Otra pequeña paloma que hizo historia fue aquella conocida como Presidente Wilson. En una de sus misiones, la 78.ª infantería estadounidense lo envió para entregar un mensaje durante la ofensiva Meuse-Argonne. La paloma voló sobre el territorio de los alemanes, quienes no dudaron en disparar contra ella. A pesar de que sufrió varias lesiones, Presidente Wilson logró entregar el mensaje en un tiempo récord que fue menor a los 25 minutos.

Una paloma muy famosa durante la Primera Guerra Mundial fue Cher Ami, quien durante la batalla Meuse-Argonne evitó que la artillería estadounidense disparara contra los suyos en un intento de acabar con los alemanes. La paloma logró cruzar el campo y, a pesar de que perdió una pata, logró sobrevivir para entregar el mensaje y evitar que esto siguiera sucediendo.

Cher Ami fue disecada luego de su muerte y hoy en día se expone en el Museo Smithsonian de Historia Americana.

¿Crueldad animal?

Sí, son consideradas parte de los héroes de guerra debido a que ayudaron a salvar muchas vidas, pero la verdad es que muchísimas de estas aves murieron o se vieron constantemente en peligro de morir, perdieron patas y ojos o algunas murieron de cansancio debido a los largos viajes.

Sin embargo, durante las guerras estos no fueron los únicos animales que sufrieron de los maltratos. Muchos perros también eran utilizados para enviar mensajes a distancias más cortas, como animales de carga, centinelas, localizadores de heridos, detectores de explosivos y exploradores.

Sin embargo, algunos de ellos fueron utilizados como bombas por parte de los soviéticos para atacar a los alemanes, los cuales fueron adiestrados según las teorías de condicionamiento clásico. Es decir, básicamente los hacían pasar hambre durante unos días, para luego tentarlos con comida debajo de los carros de combate enemigos para que, cuando estuvieran debajo, se activaban las bombas que tenían encima.

Se calcula que para la segunda guerra mundial, unos 10.000 perros fueron utilizados por los estadounidenses, mientras que los alemanes tenían al menos a 200.000.

Realmente las guerras son terribles, y sí, está bien agradecer a aquellos animalitos que ayudaron a las personas en combate, pero no debe dejarse de lado el hecho de que sufrieron muchísimo durante estos conflictos, y es algo que no debe repetirse en el futuro.

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