Los mamíferos, incluidos los humanos, tienen un circuito homeostático que equilibra la ingesta de alimentos con el gasto de energía. Sin embargo, el balance energético positivo, causado por la disponibilidad de alimentos ricos en energía, combinado con estilos de vida sedentarios, debilita este mecanismo, lo que resulta en obesidad.

La prevalencia de la obesidad, que está aumentando a nivel mundial, se asocia con el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, enfermedad del hígado graso no alcohólico, dislipidemia, entre otros, por lo que es considerada un problema grave de salud pública.

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Presente en los tejidos y órganos metabólicos

Existe una necesidad urgente de contar con nuevas estrategias para combatir esta enfermedad. Por lo tanto, una comprensión más profunda de los mecanismos involucrados en la desregulación metabólica son críticos para abordar el problema de la obesidad.

La eliminación de la proteína iRhom2 condujo a un mayor consumo de energía en el tejido adiposo.

Con esto en mente, un equipo internacional de investigadores encontró que la proteína iRhom2 está fuertemente presente en los tejidos y órganos metabólicos, lo que los impulsó a estudiar su papel en la obesidad con más detalle.

Para ello, el equipo emparejó un grupo de modelo animal con deleción de la proteína iRhom2 con un conjunto de animales de control, y los alimentaron con una dieta normal versus una dieta alta en grasas.

Esta comparación reveló que durante la obesidad, los niveles de proteína iRhom2 aumentan específicamente en el tejido adiposo marrón en animales obesos en comparación con los controles.

Mayor consumo de energía

Después de esto, observaron que los animales que carecían de la proteína iRhom2 eran metabólicamente más saludables que sus contrapartes de control, aún recibiendo una dieta alta en grasas.

La prevalencia de la obesidad, que está aumentando a nivel mundial, se considerada un problema grave de salud pública.

En referencia a estas observaciones, la investigadora Marina Badenes, afiliada al Instituto Gulbenkian de Ciencia de Portugal y autora principal del estudio, explicó:

“La eliminación de la proteína iRhom2 condujo a un mayor consumo de energía en el tejido adiposo, lo que protegió a los animales de la acumulación de grasa y la inflamación, el hígado graso y la resistencia a la insulina, cuando los animales fueron colocados en un dieta que los predispuso a la obesidad”.

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Adicionalmente, el equipo encontró que a nivel celular la eliminación de la proteína iRhom2 condujo a un aumento de la termogénesis (producción de calor) en el tejido adiposo marrón, un mecanismo fisiológico importante para consumir el exceso de energía corporal.

De manera llamativa, no se observaron efectos secundarios perjudiciales en los animales con deleción de iRhom2, lo que indica que el bloqueo de la proteína puede ser potencialmente beneficioso en el tratamiento de la obesidad y sus complicaciones metabólicas asociadas.

Referencia: Deletion of iRhom2 protects against diet-induced obesity by increasing thermogenesis. Molecular Metabolism, 2019. https://doi.org/10.1016/j.molmet.2019.10.006

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