Ya lo sabemos: dormir es total y absolutamente necesario, pero sobre todo, dormir lo suficiente de acuerdo a la edad, y respetando los ciclos de luz de nuestro planeta. De no cumplirlo, nuestro sistema inmunitario se debilita y nos hacemos más propensos a enfermedades, aumenta nuestra presión arterial, y nuestra función cognitiva se deteriora.

En los niños también es de vital importancia, y es necesario asegurarse de que cumplan con un horario de sueño saludable para garantizar su buen desarrollo y evitar enfermedades. Pero para ello no solo bastaría con la observación en casa, sino también una más profunda a nivel de la sangre.

Esto gracias a que un equipo de científicos del Instituto de Ciencias de la Alimentación del Consejo Nacional de Investigación en Italia desarrolló un nuevo y simple análisis de sangre por medio del cual se podría determinar si los niños están durmiendo lo suficiente. Esto a su vez proporcionaría información sobre su estado de salud general, a fin de tomar medidas preventivas en caso de que sea necesario. Los detalles se publican en la revista Experimental Physiology.

La duración del sueño afecta los niveles de microARN en la sangre

Los investigadores reunieron una muestra de 111 niños y adolescentes de peso normal según el índice de masa corporal de ocho países europeos: España, Italia, Chipre, Alemania, Bélgica, Estonia, Hungría y Suecia. Estos fueron clasificados como “durmientes cortos” o “durmientes normales”.

Por medio de una prueba de sangre, los médicos pueden saber si los niños están durmiendo lo suficiente observando sus niveles de microARN.

Los durmientes cortos eran niños que dormían menos de nueve horas por día y adolescentes que dormían menos de ocho horas diarias. Por su parte, los durmientes normales eran niños que dormían al menos nueve horas por día, adolescentes que dormían al menos ocho horas por día.

Les tomaron muestras de sangre y observaron los microARN en su sangre, moléculas que determinan cuáles de nuestros genes se activan, y descubrieron que sus niveles variaban de manera significativa en función de la duración del sueño.

Aún considerando factores como el país de origen, la edad, el sexo, el estado puberal, el tiempo de pantalla diario promedio y el nivel educativo más alto de los padres, no encontraron evidencia de que estos influyeran en los niveles de microARN, sino el sueño.

Una nueva métrica para la salud

Tal como indica Fabio Laura, uno de los autores del estudio, esta es la primera vez que se demuestra que la duración del sueño está relacionada con el perfil de microARN en niños y adolescentes:

“Nuestros hallazgos muestran por primera vez que la duración del sueño refleja el perfil de microARN circulantes específicos en niños y adolescentes en edad escolar. Esto podría permitir a los médicos determinar fácilmente si los niños están durmiendo lo suficiente mediante un análisis de sangre simple y usar esto como un indicación de otros aspectos de su salud”.

Se trata de un resultado importante que podría funcionar como una forma de monitoreo de la salud de los niños. En la actualidad existen muchos agentes que pueden alterar el sueño, como la televisión y el uso de otros dispositivos con pantallas, muy populares entre los niños. De modo que, en lugar de confiar en los autoinformes, los médicos pueden basarse en este análisis de sangre para obtener una métrica más confiable.

Referencia:

Circulating miRNAs are associated with sleep duration in children/adolescents: Results of the I.Family Study. https://physoc.onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1113/EP088015