De manera similar a las pruebas de seguridad orientadas a prevenir que algo perjudicial alcance un área abarrotada, las células del cuerpo humano usan puntos de control para regular su crecimiento y evitar que mutaciones dañinas lleguen a nuevas poblaciones celulares y causen problemas.

Cada célula que divide y replica su ADN debe superar al menos tres puntos de control, todos los cuales requieren genes especializados conocidos como supresores de tumores, los cuales codifican proteínas que trabajan con otras moléculas en las células para frenar la división celular cuando se detectan daños en el ADN u otros defectos.

Excepción a la regla

Este proceso evita que las mutaciones que dañan las células o que conducen al crecimiento celular incontrolado (cáncer) se transmitan a las nuevas células. Afortunadamente, los supresores de tumores son bastante robustos. En circunstancias normales, dejan de funcionar solo cuando las mutaciones afectan a ambos alelos del gen supresor tumoral.

El estudio es el primero en mostrar que la reactivación de la proteína PP2A en las células afectadas puede retrasar o detener el avance del cáncer de próstata.

Pero un reciente estudio realizado por un equipo de investigadores de la Universidad de Temple y el Centro de Cáncer Fox Chase descubrió una excepción importante a esta regla de dos mutaciones en el caso del cáncer de próstata.

Evaluando células humanas y modelos animales, el equipo encontró que una mutación que conduce a la pérdida de un solo alelo de un gen supresor de tumores conocido como PPP2R2A es suficiente para empeorar un tumor causado por otras mutaciones.

Los investigadores evidenciaron que los pacientes cuyos tumores de próstata portan solo uno copia del gen PPP2R2A no sobreviven tanto como aquellos cuyos tumores tienen dos copias del gen. Adicionalmente, mostraron que en las células deficientes en PPP2R2A, la reconstitución de la proteína PP2A codificada por el gen finalmente mata las células de cáncer de próstata.

Hallazgo prometedor

El equipo definió específicamente qué sucede cuando las células pierden una copia de PPP2R2A y qué sucede cuando se reconstituye PP2A. Cuando se perdió la copia del gen, los investigadores observaron que las células tenían más probabilidades de dividirse y replicarse, generando así más células, un proceso que alimenta la progresión del cáncer.

Las células del cuerpo humano usan puntos de control para regular su crecimiento y evitar que mutaciones dañinas lleguen a nuevas poblaciones celulares.

Esto ocurrió porque las células pasaron rápidamente por el llamado punto de control mitótico, que normalmente asegura que los cromosomas de una célula estén organizados adecuadamente para la división celular.

La reactivación de PP2A, por otro lado, resultó en la activación sostenida del punto de control mitótico, hasta el punto de que la maquinaria celular responsable de separar los cromosomas replicados para la división colapsó, matando las células.

El estudio es el primero en mostrar que la reactivación de la proteína PP2A en las células afectadas puede retrasar o detener el avance del cáncer de próstata en un modelo animal. Los autores del estudio resaltan que ya se han identificado pequeñas moléculas que activan PP2A y que tienen el potencial de convertirse en fármacos.

Sin embargo, aún no está claro si activan específicamente PP2A en el cáncer de próstata, y si bien se requiere de más trabajo para encontrar un medicamento específico para este complejo, el hallazgo constituye un comienzo prometedor.

Referencia: PPP2R2A prostate cancer haploinsufficiency is associated with worse prognosis and a high vulnerability to B55α/PP2A reconstitution that triggers centrosome destabilization. Oncogenesis, 2019. https://doi.org/10.1038/s41389-019-0180-9