Neurocientíficos de la Universidad de Oregón han demostrado que la audición de una persona puede evaluarse midiendo la dilatación de las pupilas en los ojos, un método tan sensible como las formas tradicionales de evaluación auditiva.

El enfoque se desarrolla como una forma potencial de evaluar la audición en poblaciones donde las respuestas directas no son posibles, como bebés, adultos jóvenes con trastornos del desarrollo y adultos que han sufrido alguna enfermedad discapacitante.

Panes y galletas elaborados con microalgas tienen un mejor valor nutricional

Observando el tamaño de la pupila

Para investigación, los especialistas hicieron un seguimiento de los cambios en el tamaño de la pupila de 31 adultos con tecnología de rastreo ocular durante aproximadamente tres segundos, mientras realizaban una prueba de audición tradicional.

Las pupilas comenzaron a cambiar dentro de 250 milisegundos del estímulo sonoro, una respuesta que permitió al equipo ver y establecer la causalidad.

En las pruebas, los participantes observaban un punto en una pantalla, y escuchaban tonos a 1, 2, 4 y 8 kilohercios, los cuales se reprodujeron en retrasos aleatorios para asegurarse de que los sujetos no pudieran predecir cuándo aparecería el sonido.

A continuación, el punto en la pantalla cambiaba a un signo de interrogación, la señal de que los participantes debían presionar uno de los dos botones para indicar si escucharon o no el sonido. Los investigadores monitorizaron el tamaño de la pupila durante al menos un segundo antes del sonido y dos segundos después de reproducido el sonido.

Como solo presionar un botón puede cambiar el tamaño de la pupila, la tarea de presionar el botón se retrasó hasta después de que el tamaño de la pupila se rastreara durante dos segundos.

Una herramienta audiométrica

Los investigadores observaron que las pupilas comenzaron a cambiar dentro de 250 milisegundos, aproximadamente un cuarto de segundo, del estímulo sonoro. La rapidez de la respuesta permitió al equipo ver y establecer la causalidad.

Los especialistas hicieron un seguimiento de los cambios en el tamaño de la pupila durante aproximadamente tres segundos mientras realizaban una prueba de audición tradicional.

En referencia a los resultados, el investigador Avinash Singh Bala, catedrático en el Instituto de Neurociencia de la Universidad de Oregón y autor principal del estudio, expresó:

“Este estudio es una prueba de concepto de que esto es posible. La primera vez que probamos la respuesta de la pupila de un sujeto humano fue en el año 1999. Sabíamos que podía funcionar, pero tuvimos que optimizar el enfoque para capturar la detección de los sonidos más silenciosos”.

Este hallazgo podría transformar la vida de millones de personas que sufren de vejiga hiperactiva

Los autores señalan que la prueba de dilatación pupilar evocada acústicamente no está orientada a adultos que pueden comunicarse con un evaluador. La verdadera utilidad del método consiste en evaluar a las personas que no pueden manifestar si escucharon un sonido, por ejemplo, bebés.

En este sentido, la prueba de dilatación pupilar puede ser útil como una herramienta audiométrica, o como un medio para evaluar la discriminación auditiva, en aquellos que no pueden producir una respuesta voluntaria.

Referencia: Human Auditory Detection and Discrimination Measured with the Pupil Dilation Response. Journal of the Association for Research in Otolaryngology, 2019. https://doi.org/10.1007/s10162-019-00739-x

Más en TekCrispy