Agentes patógenos hay en todos lados, aunque algunos se aglomeran y reproducen más fácilmente bajo ciertas condiciones. Los mismos seres humanos son portadores de bacterias en su piel e intestino, por ejemplo, y como ellos, los animales.

Sin embargo, aquí lo importante es el equilibrio. Los organismos que aloja nuestro cuerpo son indispensables para su buen funcionamiento, pero el aumento de ciertas poblaciones o el ingreso de otros patógenos donde no deberían estar puede causarnos serios problemas.

¿Cómo limpiar tu smartphone para evitar la propagación del coronavirus?

Un ejemplo típico son los virus, muchos de los cuales causan enfermedades y con frecuencia provienen de los animales. Como ejemplos, tenemos el virus Zika transmitido por mosquitos, virus de gripe aviar, así como el virus MERS, que se ha relacionado con los camellos.

Es por ello que los investigadores han enfocado esfuerzos en estudiar e identificar nuevas enfermedades virales en animales de manera rápida con el fin de prevenir posibles epidemias. Y en este orden de ideas se ha publicado un nuevo documento en la revista PLOS Pathogens en el que se revela la existencia de cientos de nuevos virus en insectos.

“Cada nuevo virus que encontramos podría ser una causa de enfermedades que antes se desconocían, tanto en humanos como en ganado”, explica el Prof. Dr. Christian Drosten, Director del Instituto de Virología en el Campus Charité Mitte.

Más de 20 géneros de virus nuevos

Un equipo de investigadores consultó una especie de catálogo de actividad genética que alojaba la mayor base de datos internacional de transcriptomas sobre insectos para estudiar los genomas de los virus.

Revisando los datos de un total de 1,243 especie de insectos, descubrieron virus que pueden clasificarse en al menos 20 géneros nuevos. “Esta es probablemente la muestra más grande de animales examinados para detectar nuevos virus”, afirma el profesor Christian Drosten, Director del Instituto de Virología en el Campus Charité Mitte.

Según se ha informado, los investigadores ya han agregado los nuevos virus de insectos a su base de datos de búsqueda, proporcionando así un punto de partida para futuras investigaciones orientadas a determinar posibles casos de enfermedades raras e inusuales en seres humanos.

En cuanto a esto, uno de los puntos de atención lo constituyen los pacientes que muestran todos los síntomas de una infección viral, pero las pruebas pertinentes no logran identificar ningún virus al cual culpar.

“En tales casos, utilizamos métodos de secuenciación de alto rendimiento para buscar todos los virus presentes en el paciente”, explicó el virólogo. “Si el paciente tiene un virus, lo encontraremos, siempre que esté en nuestra base de datos o tenga similitudes con un virus en nuestra base de datos”, y he allí la importancia de estos hallazgos.

H1N1, la pandemia que nos sacudió en el 2009

“Mientras más virus identifiquemos y agreguemos a nuestra base de datos, más fácil será para nosotros reconocer la causa de enfermedades nuevas e inusuales”, concluyó Drosten.

El estudio incluye a todos los grupos de insectos a pesar de que los científicos habían centrado su atención en mosquitos y otros insectos que se alimentan de sangre. Los virus con genomas de ARN de cadena negativa, dentro de los cuales se encuentran patógenos como los que causan el ébola, sarampión, rabia e infecciones pulmonares, se han investigado sistemáticamente.

El equipo del Centro Alemán de Investigación de Infecciones (DZIF) ha definido un enfoque estándar internacional para diagnosticar MERS, por ejemplo, y en la actualidad están prestando esfuerzos a diagnósticos de virus raros por medio de nuevas técnicas de secuenciación.

Referencia:

Re-assessing the diversity of negative strand RNA viruses in insects. https://journals.plos.org/plospathogens/article?id=10.1371/journal.ppat.1008224

Más en TekCrispy