Gran parte de la Isla Canguro, ubicada en Australia del Sur, al suroeste de Adelaida, se compone de reservas naturales protegidas que hasta ahora han sido el hogar de diversas especies endémicas en peligro de extinción.

Pero los recientes eventos han levantado profundas preocupaciones por el futuro de la vida silvestre en la Isla Canguro, donde los incendios forestales han arrasado con más de 155.000 hectáreas, aproximadamente un tercio de toda el área de la isla, con incendios concentrados en las áreas occidentales, las más ricas en biodiversidad.

Preocupación fundamentada

Los incendios forestales comenzaron con la caída de rayos en el Parque Nacional Flinders Chase. Los ecologistas del parque estiman que el número de koalas que han perecido en los incendios forestales supera los 25.000, lo que representa la mitad de la población.

La imagen de la izquierda es del 16 de diciembre de 2019 y la de la derecha fue tomada el 07 de enero de 2020.

Pero las preocupaciones se extienden a especies que han visto extensas áreas de hábitat crítico quemadas, como el dunnart de la Isla Canguro, un marsupial único y en peligro de extinción, y particularmente por la cacatúa lustrosa, que han sido traídas de vuelta del borde de la extinción en las últimas dos décadas.

La inquietud por la supervivencia de esta especie está bien fundamentada. Los incendios se produjeron al comienzo de la temporada de cría, cuando algunas hembras habrían estado empollando y están más reacias a volar.

Estas aves tienen pocos lugares para anidar y han perdido su suministro de alimentos. Su supervivencia dependerá de un esfuerzo intensivo de recuperación. Debido a que hay tan pocos individuos, cada ave perdida es una tragedia, por lo que ahora más que nunca, toda hembra reproductora es muy importante.

Apoyo tecnológico

Pero la vida salvaje no ha sido la única afectada. Se ha confirmado que más de 50 casas en la Isla Canguro han sido destruidas y cientos de edificios dañados por los voraces incendios que azotan la región. Estos trágicos eventos tendrán un profundo impacto en el devenir de la isla, particularmente en su industria agrícola y turística.

La población de cacatúas lustrosas, una subespecie única, ha sido objeto de dos décadas de trabajo de conservación para asegurar su supervivencia. Ahora, la especie está amenazada de desaparecer.

La devastación puede verse claramente en imágenes tomadas por el satélite Terra de la NASA, el cual capturó fotografías –antes y después– que revelan la extensión de los incendios que han estado arrasando la isla australiana.

En las imágenes aéreas, que fueron capturadas por el instrumento MODIS (Moderate Resolution Imaging Spectroradiometer), capaz de superponer bandas reflectantes de color para resaltar las áreas quemadas y distinguirlas de las áreas de vegetación regular, se aprecia cómo un tercio de la isla muestra cicatrices de quemaduras, así como áreas que aún están en llamas.

Con frecuencia, los instrumentos de los satélites de la NASA son los primeros en detectar los incendios forestales en regiones remotas, y estas ubicaciones se envían directamente a los administradores de tierras en todo el mundo poco después de haber pasado el satélite sobre el área afectada.

Más aún, estos instrumentos rastrean el transporte del humo, proporcionan información para la gestión de incendios y cartografían el alcance de los cambios en los ecosistemas, basándose en la extensión y gravedad del fuego, por lo que se les considera un apoyo tecnológico de gran valía para los esfuerzos conservacionistas.

Referencia: Kangaroo Island Shows Burn Scars On One Third of the Land Mass. NASA, 2019. https://go.nasa.gov/2QVPvOQ