Por lo general las mujeres VIH positivas generalmente toman medicamentos de terapia antirretroviral durante el embarazo por dos razones principales: una es proteger su propia salud y otra, por supuesto, evitar transmitir el virus a su bebé.

De hecho, a los niños que nacen de madres VIH positivas también se les administra un tratamiento antirretroviral para prevenir aún más la infección. El problema es que este cóctel de drogas puede tener muchos efectos secundarios negativos y las consecuencias a largo plazo son aún desconocidas, por lo que también es necesario preparar formulaciones líquidas especiales para los recién nacidos.

Pero en lugar de una terapia antirretroviral como la mencionada, se ha propuesto usar anticuerpos. Estos tienen la ventaja de que no son tóxicos y pueden modificarse de modo que permanezcan mucho tiempo en el cuerpo, reduciendo así la frecuencia de su administración.

Los investigadores reconocen un alto potencial en esta alternativa y han decidido indagar en su utilidad como un reemplazo o complemento de la terapia antirretroviral para recién nacidos con madres VIH positivas y adultos VIH positivos en general.

Uno de los avances ha sido presentado en un artículo publicado en la revista Nature Communications, el cual revela algunos detalles que definen la eficiencia del tratamiento basado en anticuerpos y una forma de lograr prevenir la transmisión del VIH de la madre al bebé.

Un dosis de dos anticuerpos 30 horas después de la exposición

Los niños que nacen de madres VIH positivas reciben tratamiento antirretroviral para prevenir la infección, pero una dosis única de anticuerpos podría ser eficaz.

Los investigadores realizaron experimentos en primates no humanos usando como modelo bebés recién nacidos de macaco rhesus. Encontraron que cuando estos recibieron una combinación de dos anticuerpos 30 horas después de haber estado expuestos al virus, los macacos bebés no desarrollaron la forma del VIH en monos, llamada SHIV.

En cambio, retrasar el mismo tratamiento de anticuerpos hasta 48 horas y suministrárselo en cuatro partes dio como resultado que la mitad de los macacos bebés desarrollaran el SHIV.

Reducción del tiempo de tratamiento antirretroviral

Los investigadores también indagaron en la forma más eficiente de suministrar el tratamiento estándar actual contra el VIH basado en medicamentos antirretrovirales. Encontraron que los macacos que recibieron el tratamiento bajo un régimen de tres semanas de esa terapia 48 horas después de la exposición.

Como ya explicamos, en la actualidad los bebés humanos nacidos de madres seropositivas toman un cóctel de múltiples drogas diariamente durante aproximadamente seis semanas antes de volver a hacerse la prueba. Si estas dan positivo, es probable que deban tomar el tratamiento durante toda su vida.

Pero los resultados de este estudio revelan que los recién nacidos primates no humanos no tenían SHIV luego de someterse a la terapia antirretroviral durante solo tres semanas, incluso si lo comenzaban 48 horas después de la exposición.

Y tal como indica la autora del estudio correspondiente, Nancy Haigwood, Ph.D., profesora de patobiología e inmunología en la Escuela Universitaria de Salud y Ciencia de Oregon, “estos hallazgos prometedores podrían significar que los bebés nacidos de madres VIH positivas aún pueden vencer al VIH con menos tratamiento”.

En el pasado, la misma autora de este trabajo encontró que cuatro dosis de anticuerpos PGT121 y VRC07-523 iniciadas 24 horas después de la exposición al virus previnieron la infección por SHIV, logrando que los 10 primates bebés no tuvieran ningún virus SHIV durante seis meses.

Este estudio es el primero en revelar que una dosis única de anticuerpos administrados después de la exposición viral puede prevenir de manera efectiva la infección por SHIV en recién nacidos de primates no humanos.

Referencia:

Single-dose bNAb cocktail or abbreviated ART post-exposure regimens achieve tight SHIV control without adaptive immunity. https://www.nature.com/articles/s41467-019-13972-y