El istmo de Panamá emergió del mar hace millones de años, constituyendo un puente que permitió que mamíferos como perezosos gigantes y gatos con dientes de sable se distribuyeran entre América del Norte y del Sur dentro de un fenómeno conocido como el Gran Intercambio Biótico Americano.

Pero como mostraron los resultados de un estudio previo que reseñamos meses atrás, el aumento de la actividad humana marcado por el desarrollo urbano y agrícola y la deforestación a lo largo del Corredor Biológico Mesoamericano ha modificado el paisaje. Esto a su vez ha favorecido a especies invasoras que logran adaptarse a la dinámica humana.

Entre estos animales figuran los coyotes (Canis latrans) y los zorros comedores de cangrejos (Cerdocyon mil), que curiosamente han empezado a convivir juntos en el este de Panamá, lejos de sus similares. Los coyotes son originarios de regiones que van desde Canadá hasta México, mientras que los zorros comedores de cangrejo son típicos entre Colombia y el norte de Argentina.

Esto fue documentado recientemente por investigadores del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI) e instituciones colaboradoras, que atribuyen este suceso principalmente a la deforestación de la zona, según el artículo publicado en la revista Journal of Mammalogy.

“Hay información sobre los coyotes en Panamá desde 1981, y han progresado en todo el istmo gracias a la expansión de la frontera ganadera y agrícola y la deforestación en algunas áreas del país”, dijo Ricardo Moreno, investigador asociado de STRI, presidente e investigador de la Fundación Yaguará Panamá y coautor del artículo.

Coyotes muy cerca de América del Sur

Roland Kays, investigador asociado de STRI, científico Museo de Ciencias Naturales de Carolina del Norte y coautor del estudio, comentó en un comunicado que se sabía que los coyotes se habían estado desplazando hacia el sur y los zorros hacia el norte. Sin embargo, no se sabía qué tan lejos habían llegado ni mucho menos lo que ocurriría luego de que se encontraran.

Los coyotes se están desplazando hacia el sur de América. Crédito: Roland Kays.

Como en el estudio anterior, los investigadores hicieron seguimiento de los animales por medio de cámaras trampa y se ayudaron con las observaciones documentadas y los registros roadkill. “La captura sistemática de cámaras a través de bosques y tierras agrícolas nos ayudó a descubrirlo”, agregó.

Y fue así como encontraron que las poblaciones de coyotes y zorros comedores de cangrejos han colonizado el corredor entre la ciudad de Panamá y el lago Bayano, e incluso detectaron coyotes en el borde occidental del Parque Nacional Darién de Panamá, donde parece haber una barrera creada por los jaguares y otros depredadores de los bosques tropicales.

“Si la población de jaguares disminuye y la deforestación aumenta en Darién, seguramente el coyote pronto ingresará a Sudamérica”, advirtió Moreno.

Especies separadas pero muy similares

Los investigadores observaron zorros comedores de cangrejo, comúnmente encontrados entre Colombia y el norte de Argentina, en Panamá. Crédito: Ricardo Moreno.

Los autores destacan ciertas peculiaridades en torno a este tema. Y es que aunque estas dos especies son originarias de dos extremos opuestos del continente americano, comparten algunos rasgos como su comportamiento nocturno, dietas e incluso los hábitats típicos.

Y a pesar de que estas similitudes pudieran suponer mejores relaciones entre humanos, lo cierto es que al cruzarse estas especies podrían competir entre ellas, aunque según indican las cámaras nunca los han capturado juntos.

Posible hibridación de los coyotes

En cuanto a rasgos, los investigadores también encontraron coyotes con una apariencia más o menos diferente a la habitual. Las cámaras trampa mostraron colas inusualmente cortas, , hocicos parecidos a perros y patrones de pelaje variados, lo cual sugiere una posible mezcla con perros.

Y aunque no suene tan bonito, puede que esto se traduzca en beneficio para los coyotes, por el intercambio de genes. Por medio de esta mezcla, podrían heredar genes de perros asociados con el consumo de frutas, lo cual expandiría los ingredientes de su dieta.

Si la deforestación de Panamá y América Central se mantiene, es probable que los coyotes y zorros que comen cangrejos se enlisten entre los primeros mamíferos en un nuevo ‘Intercambio biótico estadounidense no tan grande’. Sin embargo, el impacto ecológico de este encuentro sigue siendo desconocido.

Referencia:

Canid collision—expanding populations of coyotes (Canis latrans) and crab-eating foxes (Cerdocyon thous) meet up in Panama. https://academic.oup.com/jmammal/article-abstract/100/6/1819/5637222?redirectedFrom=fulltext