En la última década ha aumentado el interés por los aspectos políticos de la responsabilidad social de las empresas (RSE).

Los académicos han señalado varios impactos políticos de la RSE, entre otros, el papel de las empresas como proveedoras de servicios comunitarios, como la salud y la educación, que se consideran como un privilegio del Estado, y el creciente papel de la conducta empresarial autorregulada a través de iniciativas voluntarias.

No de la manera esperada

En este contexto, los resultados de un estudio realizado por investigadores de la Universidad Estatal de San Francisco y el Lehman College de Nueva York, sugieren que los directores ejecutivos de las empresas buscan en la Casa Blanca el liderazgo en materia de responsabilidad social, pero no de la manera que se podría esperar.

Se han señalado varios impactos políticos de la responsabilidad social empresarial, entre otros, el creciente papel de la conducta autorregulada a través de iniciativas voluntarias.

De acuerdo al estudio, es menos probable que los líderes corporativos actúen de acuerdo con sus valores cuando están de acuerdo con el presidente, y sus esfuerzos de responsabilidad social aumentan cuando no están de acuerdo con el liderazgo del comandante en jefe.

Para llevar a cabo su estudio, los investigadores recurrieron a Kinder, Lydenberg y Domini (KLD), un índice que califica las inversiones sociales que realizan las empresas. Las categorías que mide KLD incluyen el medio ambiente, la participación de la comunidad, la seguridad de los productos, la compensación excesiva de los ejecutivos y la diversidad.

En complemento, los investigadores examinaron las actividades de 752 directores generales entre los años 1994 y 2005.

Seguidamente, se dirigieron a la Comisión Federal de Elecciones para hacer un seguimiento de las donaciones políticas de los empresarios durante 10 años, un período que cubre dos elecciones presidenciales y varios ciclos de elecciones al Congreso. Esto les ayudó a determinar sus tendencias políticas. También rastrearon si el presidente era demócrata o republicano.

Tras el análisis de esta información, los investigadores encontraron que los directores ejecutivos liberales invierten más en actividades de conciencia social, como iniciativas de diversidad y conservación ambiental, cuando sienten que esos valores están amenazados.

Expectativa de que el gobierno cumplirá

Por el contrario, cuando los líderes empresariales compartían las mismas creencias políticas que el presidente, el apoyo a las iniciativas de conciencia social disminuyó. En el caso de los directores generales de tendencia izquierdista, esos esfuerzos cayeron en un promedio de 18 por ciento.

Los directores ejecutivos de las empresas buscan en la Casa Blanca el liderazgo en materia de responsabilidad social, pero no de la manera que se podría esperar.

Los líderes empresariales con la misma orientación política que el presidente, explican los autores, pueden tener la expectativa de que el gobierno “cumplirá con los valores sociales que aprecian”. Como resultado, estos ejecutivos pueden sentirse capacitados para concentrarse más en el desempeño financiero de sus empresas.

El estudio fue un paso más allá y comprobó si la política animaba a las empresas a actuar de forma irresponsable.

Los ejemplos podrían incluir el aumento de la contaminación, la reducción de los estándares de emisión o la eliminación de las políticas que protegen a los empleados de las minorías. Sin embargo, no se encontraron pruebas de que las empresas se involucraran en tales actividades basándose en si sus políticas estaban alineadas o no con el presidente.

Referencia: The effects of political orientation on corporate social (ir)responsibility. Management Decision, 2019. https://doi.org/10.1108/MD-06-2019-0713