Más de tres mil quinientos millones de personas –alrededor de la mitad de la población mundial– viven en zonas urbanas, y se estima que para el año 2050, el 66 por ciento de la población mundial viva en ciudades.

Este proceso de urbanización en curso tiene importantes implicaciones para la salud mental, ya que se ha demostrado que las personas que viven en entornos urbanos tienen un mayor riesgo de padecer depresión, trastornos de ansiedad generalizada, psicosis y trastornos adictivos.

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Entornos físicos y sensoriales

La investigación y las herramientas neurocientíficas actuales permiten examinar más profundamente las formas en que las personas experimentan espacios y elementos naturales, un conocimiento que puede cambiar las prioridades y la dirección del diseño y la planificación urbana.

El uso de tecnologías novedosas y la investigación interdisciplinaria amplían la comprensión de las formas en que los entornos que nos rodean afectan nuestro bienestar mental.

Se ha demostrado que el diseño y la planificación urbana pueden promover la salud mental al reenfocarse en los espacios que usamos en nuestra vida cotidiana a la luz de lo que la investigación científica muestra sobre los beneficios de la exposición a la naturaleza y la biodiversidad.

Está claro que los problemas de salud mental tienen muchas causas. Sin embargo, los elementos cambiantes e impredecibles de nuestros entornos físicos y sensoriales tienen un profundo impacto en el riesgo, las experiencias y la recuperación.

La actividad física sigue siendo el pilar de los esfuerzos de planificación urbana para permitir comportamientos saludables. El bienestar mental es entonces un subproducto esperado del ejercicio y la interacción social.

Investigaciones muestran que la naturaleza biodiversa tiene un beneficio positivo particular para el bienestar mental. Los elementos multisensoriales como el canto de las aves, sonido de ranas u olores de flores silvestres tienen efectos beneficiosos bien documentados sobre la restauración mental, la calma y la creatividad.

Promoviendo la salud mental

Reconocer el papel crucial que juegan todos estos elementos impacta en el enfoque del diseño urbano, la planificación de la estética visual y la actividad funcional a la forma en que experimentamos los espacios naturales. Esto es particularmente importante para garantizar la creación de lugares para personas de todas las capacidades, niveles de movilidad y neurodiversidades.

Se estima que para el año 2050 el 66 por ciento de la población mundial viva en ciudades.

Más allá de las imágenes cerebrales de las experiencias en la naturaleza, existe evidencia convincente de que el contacto con diversos microbiomas en el suelo y el aire tiene un profundo efecto sobre la depresión y la ansiedad.

Del mismo modo, se ha demostrado que aumentar nuestra interacción con elementos naturales a través del tacto es tanto psicológicamente terapéutico como neurológicamente nutritivo.

Estas ilustraciones convergentes sugieren que la naturaleza urbana es una prioridad para promover la salud mental. Por lo tanto, el trabajo de diseñadores y planificadores es multiplicar las oportunidades para interactuar con estas áreas de manera tangible.

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En general, el uso de tecnologías novedosas y la investigación interdisciplinaria amplían la comprensión de las formas en que los entornos que nos rodean afectan el bienestar mental.

Este conocimiento desafía la planificación estandarizada de espacios naturales en nuestras ciudades. Por lo tanto, la neurociencia puede apoyar a diseñadores y planificadores urbanos para permitir una mayor flexibilidad y autenticidad de la naturaleza en las zonas urbanas.

Referencias:

Walking Ecosystems in Microbiome-Inspired Green Infrastructure: An Ecological Perspective on Enhancing Personal and Planetary Health. Challenges 2018. https://doi.org/10.3390/challe9020040

The urban brain: analysing outdoor physical activity with mobile EEG. BMJ, 2015. http://dx.doi.org/10.1136/bjsports-2012-091877

Sensing the outdoors: a visual and haptic phenomenology of outdoor exercise embodiment. Leisure Studies, 2015. https://doi.org/10.1080/02614367.2014.923499

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