‘Don’t be evil’ es el lema establecido por Google en sus inicios, el mismo hace alusión al código de conducta de la compañía y en cierta forma a la manera en que desarrollaría productos que no atentaran contra la humanidad. Sin embargo, en los últimos años las acciones de la compañía la han llevado a ser objeto de críticas y a refutar si realmente está siguiendo este principio. En este sentido, declaraciones recientes de un ex-ejecutivo de Google afirman que la empresa ha olvidado su eslogan original.

El ex ejecutivo de Google Ross LaJeuness, ofreció un largo artículo en Medium donde habla acerca de la forma en la compañía de Mountain View ha olvidado el lema “No seas malvado” y lo ha tergiversado enfocándose en el marketing.

LaJeunesse, quien actualmente es candidato demócrata al Senado de Estados Unidos, argumentó que un cambio cultural en Google ha desviado la importancia del desarrollo de la tecnología para el bien,  transformando gradualmente a la compañía.

El lema de la compañía solía ser “No seas malvado”. Las cosas han cambiado.

Básicamente, el ex ejecutivo describe las razones por las cuales salió de Google, basado principalmente en el desvío de los objetivos iniciales de la compañía en 2008 y la forma en que se olvidó del lema “Don’t be evil”.

Parte de las declaraciones de LaJeuness, rezan lo siguiente:

Cuando salí por la puerta en mi último día como Jefe de Relaciones Internacionales de Google, no pude evitar pensar en mi primer día en la empresa.

Había cambiado una oficina con paneles de madera, un traje y corbata, y el trabajo de luchar contra la burocracia de California como subdirector de personal del gobernador Schwarzenegger por una computadora portátil, jeans y una promesa de que haría el mundo mejor y más igualitario, bajo la simple pero poderosa guía “No seas malvado”.

El ejecutivo menciona los proyectos en los que Google ha trabajado que han sido controversiales, no solo por el alcance, sino también por la forma en que podría atentar contra la humanidad.

DragonFly

En 2017, salió a la luz que Google, después de todo, estaba trabajando en una nueva versión de Search, un buscador de Internet, cuyos resultados serían censurados para satisfacer las demandas de China, conocido como DragonFly. Esto, luego de la compañía salió del país afirmando que el gobierno pretendía limitar la libertad de expresión en Internet.

Sin embargo, el reporte polémico reveló los intereses de la compañía de regresar al mercado más importante del mundo y como era de esperarse, esto generó confusión y descontento entre los miembros de la empresa.

Posteriormente, en 2019 se conoció que Google seguía en el Proyecto Dragon Fly. Dichos hallazgos los realizaron  los empleados de Google, tras monitorear las bases de datos vinculadas al proyecto, donde encontraron cerca de 500 cambios de código solo en diciembre de 2018 y otras 400 modificaciones en enero de 2019.

Por su parte, LaJeunesse dijo que “como alguien que siempre abogó por un enfoque basado en los derechos humanos”, fue excluido del proyecto por completo, y se designó a un colega para dirigir las discusiones del equipo de políticas de Dragonfly.

Proyecto Maven

DragonFly solo era uno de los controversiales proyectos que ponían en entredicho el lema original de Google. Recordemos que en 2019, unos 4.000 empleados de Google firmaron una petición contra la participación de la compañía en el Proyecto Maven, una asociación con el Pentágono de los EE. UU. Para desarrollar IA en el trabajo militar.

Esto generó la renuncia posterior de empleados de la compañía que argumentaron el uso poco ético de la IA y los drones en la guerra, algo que podría traerle consecuencias negativas para la empresa en relación a confianza del usuario de sus productos.

“Durante los últimos meses, he estado cada vez menos impresionado con la respuesta y la forma en que las preocupaciones de las personas son consideradas y escuchadas (…) Me di cuenta de que si no puedo recomendar que la gente se una, ¿Por qué sigo aquí?”, dijo uno de los ex-empleados en su momento.

Pero así como estos empleados, otros ex ejecutivos incluyendo a LaJeunesse  pensaron lo mismo. Cuando terminó el Proyecto Dragonfly, aseguró que se le ofreció un papel, “a cambio de mi aquiescencia y silencio”, dijo. “Pero para mí, la elección fue tan clara como la situación. Me fui. Defender … los derechos humanos me costó mi carrera”.

Aunque la idea de usar IA en proyectos bélicos no ha sido del todo descartada por Google, sus empleados no lo ven con buenos ojos. Sin duda, la situación actual de la compañía de Mountain View así como el modelo de negocios basado en anuncios segmentados y el seguimiento de las acciones de los usuarios han puesto en tela de juicio la reputación de la compañía.

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