La FDA (Food and Drug Administration) ha estado desde mediados del año pasado tras la consecución de un veto contra los cigarrillos eléctricos saborizados. Según sus declaraciones, la existencia y accesibilidad de los mismos en el mercado es la que ha causado que su uso se haya popularizado entre muchos adolescentes.

Por lo que, como una medida para controlar lo que se ha convertido en una epidemia en Estados Unidos, la FDA deseaba tomar medidas drásticas. En su primera petición, solicitaban que todos los cigarrillos electrónicos saborizados fueran retirados del mercado.

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En un inicio, el gobierno de los Estados Unidos, con Trump al frente, mostró un acuerdo total con esta medida. Sin embargo, estas acciones provocaron una respuesta de todo el sector de ventas de estos productos y su advertencia de que una medida así podría afectar las elecciones de este 2020 parece haber cambiado la perspectiva de algunos actores de esta cruzada.

Casi todos los sabores saldrán del mercado

Ahora, después de variados procesos de negociación, la propuesta de la FDA ha sufrido algunos cambios. La nueva petición de la misma solicita el veto de todos los cigarrillos electrónicos saborizados de sistema cerrado que funcionan con cartuchos.

Ya que este es el diseño que usan marcas tan populares como Juul y que parece estar más popularizado entre los adolescentes. Por lo que, restringir su producción inmediatamente evitará que estos tengan un acceso fácil a los mismos.

Por otra parte, aquellos cartuchos de líquido de nicotina saborizada que sean para vapers de sistema abierto –sin cartuchos especializados, sino genéricos– seguirán a la venta. Debido a lo cual, ahora con esta nueva medida solo se ataca una parte del problema cuando en sus etapas iniciales la solicitud lo abarcaba todo.

Asimismo, incluso el veto a los cartuchos de sistema cerrado tendrá sus excepciones, ya que los sabores Menta y Tabaco seguirán siendo legales. Por lo que, las empresas como Juul tendrán la facultad de seguir produciendo y vendiendo su mercancía, solo que en una menor gama de sabores.

Trump y la FDA no parecen estar en sintonía

Estos cambios podrían deberse al cambio de actitud que ha tenido Trump con respecto a retirar los vapers por completo del mercado. Un ejemplo claro de ello es que él mismo ha declarado que esta prohibición se trata de algo temporal.

Además, ha dicho que después de realizar las pruebas pertinentes, si se determinaba que los e-cigarrillos eran seguros, estos podrían estar teniendo pronto un regreso triunfal al mercado. Por otro lado, la FDA no ha declarado por ninguno de sus comunicados que el veto propuesto se trate de una medida efímera.

De hecho, no han hecho siquiera mención a un posible regreso de estos equipos. Por lo que, se puede intuir que en este momento se gesta en el gobierno estadounidense por determinar cuál de estas posturas se impone sobre la otra.

¿Qué ha cambiado?

En la actualidad, en los Estados Unidos ya se han presentado más de 50 casos de muerte por enfermedades pulmonares asociadas a los vapers. Como un dato preocupante, un buen porcentaje de las mismas pertenece a la población adolescente.

Sin embargo, este veto que se ha realizado no atacará directamente este problema ya que no sacará a los e-cigarrillos de forma absoluta del mercado. Además, en muchos casos deja por fuera las marcas del mercado negro que, por su diseño abierto quedan exentas de tener que cumplir con esta nueva normativa.

Ello se vuelve preocupante ya que, por lo que parece, son estas marcas no reguladas las que se han detectado como las más nocivas para la salud. En esta semana la FDA deberá dar a conocer las medidas exactas que se han aprobado para este caso. No obstante, tendremos que esperar un poco más para saber si esta movida da lugar a más movimientos regulatorios o si, lastimosamente, ha sido un paso en falso.