El suicidio siempre ha sido un problema que se ha encontrado en la sociedad. Un estado mental alterado muchas veces puede llevar a estas nefastas e irreversibles consecuencias.

Por ello, con cada vez más fuerza se está haciendo notoria la necesidad de contar con medios y herramientas para tratar este tipo de afecciones mentales antes de que sea demasiado tarde. Con estos fines, la psicología ha trabajado por años en desarrollar estrategias que funcionen a la hora de hacer frente a un problema como este.

Pacientes con dispositivo de asistencia ventricular tienen mayor riesgo de suicidio

Sin embargo, muchas de las tácticas creadas requieren de una exposición continua del paciente a la evaluación de sus cuidadores. Pero, ello no es lo que suele pasar.

En primera instancia, algunos de estos no se sienten lo suficientemente seguros como para pedir ayuda. Por eso, ha sido necesario desarrollar alternativas como los teléfonos de emergencia y también las aplicaciones de seguimiento y apoyo.

Un asunto delicado

https://scx1.b-cdn.net/csz/news/800/2018/suicide.jpgSegún el recibimiento que estas han tenido, la verdad es que las apps parecen ser una gran opción ya que son accesibles y se sienten lo suficientemente privadas para el usuario. No obstante, esta facilidad de acceso surge debido a un exceso de las mismas en el mercado, y, a su vez, dicho acceso parece provenir de un laxo control del contenido de las mismas.

No todas las apps son confiables

https://news.images.itv.com/image/file/1784684/stream_img.jpgGracias a una reciente investigación, se ha podido comprobar aquello que se sospechaba. Efectivamente, un gran número de las apps que se encuentran en la actualidad en plataformas como Google Play y la App Store no cuentan con las herramientas adecuadas.

Eso sí, para el estudio no se tomaron en cuenta aquellas asociadas directamente a cualquier organismo de protección de la salud mental físico, sino solo a las independientes. De este modo, ha sido posible comprobar qué tan fiables podrían ser.

En la actualidad, existen 6 estrategias que se deben seguir en los casos de prevención del suicidio que son: registro de pensamientos suicidas, construcción de un plan de seguridad, hacer un listado de actividades para disipar los pensamientos negativos, proveer material educativo sobre el suicidio, proveer acceso para una red de apoyo y también para un número de emergencia.

Pacientes con dispositivo de asistencia ventricular tienen mayor riesgo de suicidio

De todas las investigadas, solo una app cumplió con todos estos pasos en su repertorio, Stay Alive. De resto, las demás contaban con un promedio de entre 1 o 3 de estas herramientas. Incluso, se presentaron 6 eventos particulares en las que los números de emergencia provistos no estaban activos –un detalle muy grave para una app que debe proveer ayuda a personas con pensamientos suicidas.

¿Qué hacer?

https://www.statnews.com/wp-content/uploads/2019/03/Stat-telemedical-Final-Flat-Edit-Size-645x645.jpg

Tanto Google como Apple tienen reflejado dentro de las políticas de sus tiendas de apps que aquellas del área de la salud que no cumplan con los estándares obligatorios deberán ser sancionadas. Sin embargo, no han hecho declaraciones en el caso de estas aplicaciones que se han estudiado dentro de la investigación.

Por ahora, lo recomendable es que el paciente sea cuidadoso y consulte con un doctor o su psicólogo qué app elegir. No obstante, esto debe ser solo una medida contingencial mientras se desarrollan mejores métodos de control para las apps de este estilo que entren en las tiendas en línea.

Después de todo, es un absurdo esperar que las personas que tengan este estado mental alterado también deban ser responsables de la fiabilidad de las plataformas que usan para buscar ayuda. La verdadera meta acá debería ser lograr construir un sistema de apoyo a través de aplicaciones que sea verdaderamente seguro, fiable y accesible para las personas.

Referencia:

Suicide prevention and depression apps’ suicide risk assessment and management: a systematic assessment of adherence to clinical guidelines: https://doi.org/10.1186/s12916-019-1461-z

Más en TekCrispy