Seguro alguna vez habrás escuchado que el cáncer de una persona se detectó demasiado tarde, cuando este ya se había propagado lo suficiente para causar la muerte inevitable del paciente.

Y es que uno de los principales problemas en el tratamiento de esta enfermedad es que pocas veces se detecta a tiempo. De modo que uno de los objetivos científicos en los que se han centrado más esfuerzos es la determinación de algún método de detección temprana, incluso antes de la aparición del tumor, más allá de los factores de riesgo conocidos.

Pero un equipo de investigadores parece haber encontrado un método “conveniente, simple y versátil” para evaluar el inicio del cáncer y los riesgos de por vida basado en biomarcadores en la sangre. Los detalles se publican en la revista Scientific Reports.

Comparando tiempos de fijación y riesgos de por vida

Anatoly Kolomeisky, profesora de química y presidenta del departamento de la Facultad de Ciencias Naturales Wiess de la Universidad de Rice, ha estudiado durante largo tiempo los mecanismos celulares relacionados con proteínas motoras que transportan carga en las células y la edición del genoma.

Pero la idea de esta nueva investigación surgió a partir de un comentario informal de un colega que le indicó que sus cálculos parecían estar relacionados con el cáncer. ¿Podría entonces aplicarse un modelo matemático para entender la dinámica de inicio de esta enfermedad?

El equipo de investigadores centró su interés en el punto en el que las aleatorias se “fijan” en las células, las cuales se dedican a transmitirlas y finalmente abruman el tejido. Entonces calcularon las probabilidades de fijación (tiempos de inicio) para 28 tipos de cáncer, los cuales correlacionaron en una tabla con los riesgos de por vida, pero encontraron muy pocos elementos que los conectaran.

“Los puntos principales son que podemos calcular, con muchos supuestos, el tiempo promedio antes de que comience el cáncer. También argumentamos que la probabilidad de cáncer generalmente no se correlaciona bien con el momento en que comienza. Algo más probable no es necesariamente rápido”.

La tabla muestra que el adenocarcinoma colorrectal con FAP conlleva el mayor riesgo de por vida, pero su tiempo de fijación de 15 años es casi tres veces mayor que el del adenocarcinoma del duodeno con FAP, el cual está asociado con un riesgo de por vida mucho menor. Los investigadores también resaltan el otro extremo de la tabla de los tiempos de inicio de cáncer, donde se ubican los carcinomas hepatocelulares, a más de 31,000 años.

Según los autores, todo esto indica que “los riesgos de por vida del cáncer por sí solos no pueden utilizarse para evaluar el peligro de contraer cáncer”. En lugar de guiarse por los riesgos, los tiempos de fijación de las células parecen ser una métrica mucho más confiable.

Los investigadores compararon el desempeño de las células individuales con mutaciones relacionadas con el cáncer con el de las células normales, y también qué tan rápido se dividieron respecto a estas.

Encontraron que el tejido con células mutantes que se dividió en una proporción de 1 a 1 con células normales fue el más lento a la hora de reparar los tumores. Basado en ello, imaginaron que las células mutantes más veloces podría arreglar los tumores más rápido, lo cual fue cierto.

Sin embargo, en el caso de las células con mutaciones desventajosas, es decir, de división más lenta de lo normal, estas también eran ocasionalmente más rápidas que las células normales en esta tarea.

“La gente asume, generalmente inconscientemente, que algo más probable sucederá más rápido”, dice Kolomeisky, a lo que agregó:

“Pero descubrimos que ese no es el caso de los cánceres. Los médicos no deberían tomar decisiones simplemente sobre el riesgo de por vida, como se hace normalmente, sino también sobre la dinámica que calculamos como nuestros principales resultados”.

Abriendo las puertas para un nuevo método de detección

De modo que es posible que las células mutantes que liberen biomarcadores en el torrente sanguíneo, y que estos puedan funcionar como una buena referencia para detectar condiciones precancerosas.

Ta como explica Kolomeisky, partiendo de esta base, un médico puede hacer una prueba a un paciente para verificar la fracción de células mutadas en sus tejidos y luego estimar el tiempo que tomaría que estas células mutadas pasen a ocupar todo el tejido. Si el tiempo llegara a ser años, la probabilidad de desarrollar el cáncer puede que sea escaza, pero si es un año, entonces quizás se deban tomar medidas drásticas cuanto antes.

“No estamos diciendo que va a tener cáncer o no, no importa lo que haga”, dice Kolomeisky. “Solo que la probabilidad es diferente. Si fuma, si no come bien o no hace ejercicio, la probabilidad será mayor”.

La autora dice que el modelo mejorará conforme se incorporen más parámetros relevantes en este contexto. Pero aún si los resultados que se obtienen son muy prometedores, las personas nunca deberían descartar un estilo de vida saludable. Recordemos que el cáncer no es la única enfermedad que afecta a los humanos.

Referencia:

Elucidating the correlations between cancer initiation times and lifetime cancer risks. https://www.nature.com/articles/s41598-019-55300-w