La resaca inducida por el alcohol, definida por una serie de síntomas que incluyen malestar general, dolores de cabeza y musculares, náuseas y letargo, es la consecuencia más comúnmente reportada del consumo excesivo de alcohol.

Los sentimientos desagradables de una resaca generalmente se atribuyen a una combinación de deshidratación, impurezas tóxicas que se encuentran en algunas bebidas alcohólicas y subproductos tóxicos del metabolismo del alcohol.

Una práctica desaconsejada

Los pacientes que buscan una cura rápida para la resaca pueden sentirse decepcionados al saber que muchos productos de venta libre tienen poca evidencia para respaldar su eficacia en el tratamiento de los síntomas de la resaca.

La resaca es la consecuencia más comúnmente reportada del consumo excesivo de alcohol.

El etanol, principal ingrediente psicoactivo en las bebidas alcohólicas, es un diurético que puede suprimir la liberación de la hormona antidiurética de la glándula pituitaria y provocar un exceso de diuresis. Esto puede conducir a la característica boca seca, dolor de cabeza y ojos irritados comúnmente asociados con una resaca.

El etanol se metaboliza en el metabolito tóxico acetaldehído, que puede causar náuseas y malestar general. La disminución del azúcar en la sangre y la inflamación general secundaria del consumo de etanol también pueden desempeñar un papel en los síntomas de la resaca.

En los últimos años se ha popularizado el uso de los llamados “kits de supervivencia” o “kit antirresaca” que incluyen artículos de tocador básicos, caramelos, chicles, gotas para los ojos, aperitivos y algunos medicamentos como aspirina (ácido acetilsalicílico), omeprazol, ibuprofeno o paracetamol, para combatir los síntomas de la resaca.

Si bien existe una cantidad importante de expresiones que afirman que estos kits pueden eliminar las resacas inducidas por el consumo de alcohol (de allí su popularidad), entes sanitarios de todo el mundo desaconsejan su uso.

Sin respaldo científico

Como explica el profesor James C. Garbutt, de la Universidad de Carolina del Norte en la Escuela de Medicina Chapel Hill, Carolina del Norte:

“Hay muchos mitos sobre las curas para la resaca, pero no se ha demostrado científicamente que ninguno funcione”.

De acuerdo a los expertos, los medicamentos incluidos en los llamados “kits de supervivencia” suponen un riesgo para la población, ya que pueden interferir con tratamientos crónicos previamente pautados y generar efectos adversos en el cuerpo.

La resaca inducida por el alcohol se distingue por una serie de síntomas que incluyen malestar general, dolores de cabeza y musculares, náuseas y letargo.

La aspirina, el ibuprofeno y el naproxeno son medicamentos antiinflamatorios no esteroideos que generalmente son efectivos para aliviar dolores de cabeza y dolores musculares, por lo que con frecuencia se toman para combatir los dolores relacionados con la resaca.

Algunos afirman que estos medicamentos también pueden ayudar a contrarrestar algunos de los efectos proinflamatorios del etanol y sus metabolitos, y aunque existe cierta evidencia de eficacia, podrían exacerbar la gastritis, el dolor abdominal y las náuseas en algunas personas, así como desencadenar alergias (mayormente desconocidas por las personas).

Es por ello que las autoridades sanitarias desaconsejan el uso de estos kits antirresaca, debido a que, si bien los fármacos son seguros, su administración indiscriminada podría, en vez de obtener un efecto positivo, causar problemas de salud.

Referencia: The Alcohol Hangover Research Group Consensus Statement on Best Practice in Alcohol Hangover Research. Current Drug Abuse Reviews, 2010. http://dx.doi.org/10.2174/1874473711003020116