El edema de disco óptico es un problema que suelen desarrollar los astronautas durante los vuelos espaciales de larga duración. De hecho, es un riesgo al que están expuestos todos los astronautas durante estos viajes.

Recientemente un equipo de investigadores decidió indagar en este tema y se interesó por determinar si los cambios oculares que experimentan los individuos expuestos a un análogo de la ingravidez es similar a los cambios oculares que presentan los individuos durante los vuelos espaciales.

Comparando astronautas con simuladores

Los investigadores usaron datos de 11 participantes voluntarios saludables (6 hombres y 5 mujeres) a los que se les aplicaron pruebas antes, durante y después de pasar 30 días de reposo en una cama con una inclinación de 6° con la cabeza hacia abajo.

También tomaron los datos recolectados entre 2012 y 2018 de 20 astronautas (17 hombres y 3 mujeres) que estudiaron antes y durante aproximadamente 30 días de vuelo espacial.

La información de los participantes fue recolectada en el Centro Espacial Johnson de la NASA, el Centro Aeroespacial Alemán y a bordo de la Estación Espacial Internacional, según informan en su documento.

Tomaron imágenes de tomografía de coherencia óptica de un patrón radial de escaneos B centrados sobre el disco óptico antes de someterlos a la ingravidez simulada, después de las primeras 24 horas, 15 días y 30 días, y 6 y 13 días después del experimento.

El desarrollo del edema de disco óptico fue notoriamente mayor en los individuos que estuvieron expuestos a la inclinación de 6° con la cabeza hacia abajo en comparación con los astronautas que estuvieron expuestos a ingravidez durante un vuelo espacial real.

Pero en cambio, el grosor coroideo peripapilar fue mayor en aquellos que estuvieron a bordo del vuelo espacial, mientras que aquellos que participaron en la simulación no hubo aumento del mismo.

Al juntar estos resultados, los investigadores constararon que las causas causas mecanicistas o los factores modificadores asociados con los cambios oculares durante la simulación en realidad pueden ser diferentes de los de los vuelos espaciales.

Para ellos, es necesario replicar estos experimentos, pero el haber identificado las diferencias es uno de los logros de la investigación, pues proporcionará una nueva visión sobre los mecanismos detrás del edema del disco óptico en los astronautas. Esto a su vez podría favorecer el desarrollo de medidas para prevenirlo, o incluso un tratamiento una vez detectado.

Referencia:

Optic Disc Edema and Choroidal Engorgement in Astronauts During Spaceflight and Individuals Exposed to Bed Rest. https://jamanetwork.com/journals/jamaophthalmology/fullarticle/2757597?guestAccessKey=5dbe0b08-4206-40ca-acb0-b80f45b7f4c7&utm_source=For_The_Media&utm_medium=referral&utm_campaign=ftm_links&utm_content=tfl&utm_term=122619