Con sus características rayas blancas y rojas, los bastones de caramelo representan uno de los símbolos más icónicos de la Navidad. Estos coloridos bastones, además de adornar árboles y casas, deleitan el paladar de niños y adultos.

Según la Asociación Nacional de Confitería, los bastones de caramelo son la golosina sin chocolate número uno en ventas en el mes de diciembre, una estadística que plantea la cuestión de cómo surgió la asociación de esta popular golosina con las festividades navideñas.

Velo de misterio

Hay un cierto misterio en torno a los orígenes de los bastones de caramelo debido a que no existen registros exactos de su invención. Una historia sugiere que en el año 1670, un maestro de coro de Colonia, Alemania, repartió palitos de azúcar a los niños como forma de calmarlos durante la larga ceremonia del nacimiento.

Muchas personas piensan que la forma y el color de los bastones de caramelo tienen un significado religioso.

De acuerdo a esta historia, el maestro de coro pidió a un fabricante local de dulces que los palitos de azúcar tuvieran forma de gancho para que se parecieran al bastón de pastor, ya que los pastores son símbolos comunes en la fe cristiana.

Una teoría alternativa sugiere que la forma de gancho era simplemente para hacer que los palitos de azúcar fueran más fáciles de colgar en los árboles de Navidad.

Sin embargo, no hay mucha evidencia que respalde estas historias populares. El primer caso documentado de bastones de caramelo se registró en 1847 cuando un inmigrante germano-sueco llamado August Imgard, decoró un pequeño árbol de abeto con el caramelo en forma de bastón.

Sabor a menta

El sabor icónico de los bastones de caramelo también está cubierto por un velo de misterio, ya que nadie sabe quién fue el primero en crear los dulces de menta.

Durante el siglo XVIII, los caramelos eran medicinales. Esto se debe a que los ingredientes curativos que se prescribían en ese momento por lo general eran brebajes de hierbas de mal gusto y, para ayudar a que el paciente consumiera la medicina desagradable, se suspendían las hierbas en azúcar y se añadía menta para enmascarar el mal sabor.

Algunos sugieren que la forma de gancho era simplemente para hacer que los palitos de azúcar fueran más fáciles de colgar en los árboles de Navidad.

La primera mención de palitos de azúcar con sabor a menta apareció en el siglo XIX, en un libro de cocina escrito en 1844 titulado “El confitero, pastelero y panadero completo” que incluyó instrucciones sobre cómo hacer palitos de caramelo de menta.

Los bastones de caramelo eran originalmente de color blanco sólido, pero a principios del siglo XX empezaron a aparecer rayas. Algunos creen que las rayas vinieron del fabricante de caramelos Bob McCormack en la década de 1920.

La compañía McCormack se convirtió en el principal productor de bastones de caramelo de menta a finales de la década de 1950, cuando producía 1,8 millones de barritas de caramelo al día.

Muchas personas piensan que la forma y el color de los bastones de caramelo tienen un significado religioso. Se cree que las rayas rojas representan la sangre de Cristo y las rayas blancas aluden a su pureza. De cualquier manera, los bastones de caramelo son un símbolo tradicional de las festividades navideñas.

En la actualidad, los bastones de caramelo están disponibles en diferentes formas, colores y sabores, pero el bastón de caramelo de menta de franjas rojas y blancas sigue siendo el clásico favorito entre los bastones de caramelo.

The History of Candy Cane. Candy History, 2019. https://bit.ly/2SnPmWD