Aunque a muchos no les guste, les parezca un sinsentido o simplemente no les interese en lo más mínimo el arte, la ciencia ha demostrado que, ya sea el ejercicio de esta, o la apreciación del trabajo de otros, puede ser beneficiosa a nivel físico y mental.

De hecho, una investigación publicada recientemente en la revista The BMJ revela que las visitas regulares a museos, galerías de arte, al teatro e incluso a conciertos musicales están relacionadas con una vida más larga en los adultos mayores. Este vínculo parece ser directamente proporcional, pues las personas que más se involucran con las artes tienen un menor riesgo de muerte según estos hallazgos.

Un estudio con más de 6,000 adultos mayores de 50 años

Estudios previos habían sugerido que involucrarse con las artes puede mejorar el bienestar físico y mental de una persona, incluyendo trastornos como la depresión, la demencia, el dolor crónico y la fragilidad. Sin embargo, poco se sabía sobre si estas pueden tener efecto sobre la supervivencia.

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Las personas que se involucraron en actividades artísticas una o dos veces al año tenían 14 por ciento menos de riesgo de morir en cualquier momento del estudio.

Para comprobarlo, un equipo de investigadores del University College London unió fuerzas para estudiar la asociación entre diferentes frecuencias de participación artística y la mortalidad.

Estudios anteriores han encontrado que involucrarse con las artes puede mejorar el bienestar físico y mental de una persona, incluida la depresión, la demencia, el dolor crónico y la fragilidad. Pero no estaba claro si el compromiso artístico puede mejorar la supervivencia.

Entonces tomaron los datos de más de 6,000 adultos con edades que iban de 50 años en adelante, que participaron en el Estudio Longitudinal Inglés del Envejecimiento (ELSA), de Inglaterra.

Los investigadores midieron la frecuencia de las actividades artísticas, que incluyen ir al teatro, conciertos, ópera, museos, galerías de arte y exposiciones al comienzo del estudio en 2004-5. A partir de ese momento hicieron seguimiento de los participantes durante un período promedio de 12 años, durante los cuales registraron las muertes con los datos del servicio nacional de salud británica (NHS).

Menor riesgo de morir en el período de seguimiento

Luego de aplicar filtros por factores económicos, sociales y de salud, los investigadores descubrieron que las personas que se involucraban en actividades artísticas una o dos veces año tenían un riesgo 14 por ciento menor de morir en cualquier momento durante el período de seguimiento en comparación con los que nunca lo hacían. Esto representó 3,5 muertes por 1.000 personas al año frente 6 muertes por 1.000 personas al año.

Además, las personas que participaban en actividades artísticas con mayor frecuencia, por ejemplo, cada pocos meses, tenían un riesgo 31 por ciento menor de morir. Esto fue 2,4 muertes por cada 1000 personas al año.

Los autores explican que este efecto protector aparece por las diferencias en la cognición (pensamiento y comprensión), la salud mental y los niveles de actividad física entre los que participaron en expresiones artísticas y los que no acostumbraban hacerlo. Aunque estos resultados se mantienen incluso considerando otros factores como los problemas de movilidad, privaciones, riqueza y jubilación.

Dicho esto, tenemos razón suficiente para dedicar un poco de tiempo a este tipo de actividades aunque sea una vez cada dos meses. La mejor parte es que el arte es bastante variada, y entre sus manifestaciones hay para todos los gustos.

Referencia:

Cultural activities linked to lower mortality. https://www.bmj.com/content/367/bmj.l6774