La progresión del cáncer se ha estudiado ampliamente, y los pasos clave de este proceso han sido bien mapeados, al menos en algunos tumores sólidos: las lesiones a los genes que confieren el riesgo de cáncer se acumulan y alteran los comportamientos celulares normales, dando lugar a células cancerosas en etapa temprana que eventualmente inundan las células normales y se vuelven mortales.

Pero en un reciente estudio, un equipo de investigadores de la Universidad de Yale ha identificado un tipo de argucia celular que desencadena el cáncer, al encontrar evidencia de que las células con lesiones genéticas que causan cáncer pueden permanecer normales y saludables, hasta que la división o el ciclo celular se aceleren.

Velocidad del ciclo celular

No todas las células portadoras de oncogenes provocan una transformación maligna, lo que plantea la cuestión de qué discrimina a una célula que debe transformarse de las que deben permanecer normales, a pesar de sus anormalidades genéticas compartidas.

Los hallazgos de la investigación pudieran proporcionar una explicación de por qué las personas se vuelven más susceptibles al cáncer a medida que envejecen.

Como explica el doctor Shangqin Guo, profesor en el Departamento de Biología Celular de Yale y autor principal del estudio:

“Muchas personas con genes que causan cáncer permanecen saludables durante muchos años. Entonces, en estos casos, debe preguntarse si el repetido dogma: ‘las mutaciones causan cáncer’, es completamente cierto”.

Para profundizar en esta cuestión, el equipo de investigadores enfocó sus esfuerzos en el papel de la velocidad del ciclo celular, que varía en el tejido normal, en la formación de cáncer.

Para ello, los investigadores estudiaron la leucemia mieloide aguda (AML), un tipo agresivo de cáncer de sangre que tiene el menor número de mutaciones entre los cánceres humanos.

Desencadenar la proliferación

En primera instancia, el equipo introdujo una mutación conocida que causa leucemia, MLL-AF9, en los genomas de ratones y rastrearon las células sanguíneas individuales en busca de signos de cáncer.

Lo que el equipo pudo evidenciar fue que, mientras la gran mayoría de las células permanecieron normales, las pocas células que se dividieron más rápidamente casi siempre se volvieron malignas.

Muchas personas con genes que causan cáncer permanecen saludables durante muchos años.

Los autores observaron que cuando una célula normal que se divide rápidamente se encuentra con la mutación MLL-AF9, esta combinación crea una célula que está atrapada en un estado de división rápida perpetua, un sello distintivo de las neoplasias malignas.

Comprender cómo una célula normal cruza al “lado oscuro” tiene implicaciones importantes. Por ejemplo, expresaron los investigadores, ciertas infecciones pueden desencadenar una proliferación de células que se dividen rápidamente para combatir los patógenos, tal vez abriendo la puerta al cáncer.

Además, las células madre generalmente experimentan un deterioro funcional durante el envejecimiento, lo que requiere que las más saludables se dividan más rápidamente para reparar el tejido dañado.

Los autores resaltan que este aumento de la proliferación celular puede proporcionar una explicación de por qué las personas se vuelven más susceptibles al cáncer a medida que envejecen.

Referencia: MLL-AF9 initiates transformation from fast-proliferating myeloid progenitors. Nature Communications, 2019. https://doi.org/10.1038/s41467-019-13666-5