Se ha demostrado sólidamente que la inactividad física es una de las principales causas de morbilidad y mortalidad prematura. Aun así, millones de personas se trasladan a su lugar de trabajo en transporte privado motorizado, lo que ha contribuido a una disminución del desplazamiento activo, es decir, el traslado a pie o en bicicleta.

Instituciones sanitarias de todo el mundo han identificado el desplazamiento activo como una forma factible de aumentar la actividad física de la población sin requerir un gasto significativo de tiempo o dinero.

Impacto de la actividad diaria en la salud

En línea con esta noción, los resultados de una reciente investigación muestran que caminar o ir en bicicleta al trabajo podría reducir hasta en un 30 por ciento el riesgo de morir por enfermedad cardiaca o accidente cerebrovascular.

Los investigadores reconocieron que los grandes factores de riesgo para la enfermedad cardíaca son la falta de ejercicio, el sobrepeso, el tabaquismo y la diabetes.

En un intento por entender el impacto de la actividad diaria en la salud, investigadores de la Universidad de Cambridge, la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres y el Imperial College de Londres, utilizaron datos de 325 autoridades locales en Inglaterra, más de 43 millones de individuos, recolectados del Censo del Reino Unido 2011 y más de 100 mil individuos de la Auditoría Nacional de Isquemia Miocárdica.

Al comienzo del estudio, se les preguntó a las personas sobre sus hábitos de viaje, así como sobre otras conductas de salud importantes, como fumar, antes de que se les hiciera un seguimiento durante un promedio de siete años.

Patrones más activos

Aproximadamente dos tercios de los participantes que viajaban tres o más veces a la semana dependían exclusivamente del coche, mientras que solo el 8,6 por ciento se trasladaba a pie y 2,8 por ciento lo hacía en bicicleta.

El estudio encontró que caminar o ir en bicicleta al trabajo podría reducir hasta en un 30 por ciento el riesgo de morir por enfermedad cardiaca o accidente cerebrovascular.

El análisis de los datos reveló que, entre las personas que viajaban al trabajo, las que tenían patrones más activos en comparación con los usuarios exclusivos de automóviles estaban asociadas con un riesgo relativo 11 por ciento menor de desarrollar enfermedad cardíaca o accidente cerebrovascular, y un 30 por ciento menor riesgo relativo de muerte por enfermedad cardíaca o accidente cerebrovascular.

Además, los investigadores encontraron que los viajeros regulares que también tenían patrones más activos de viajes combinados de ida y vuelta al trabajo tenían un riesgo 43 por ciento menor de enfermedades cardiovasculares mortales.

Estos resultados soportan que los patrones más activos de viaje se asocian con un menor riesgo de enfermedad cardiovascular y mortalidad por todas las causas en los adultos, lo que los autores esperan que sirva para que los médicos aconsejen a las personas sobre cómo ser físicamente activas y reducir su riesgo de enfermedad.

Referencia: Walking or cycling to work to prevent myocardial infarction: Hope or hype? European Journal of Preventive Cardiology, 2019. https://doi.org/10.1177/2047487319880365