Mantener un peso saludable es una de las principales recomendaciones para alargar la vida. Esto permite reducir el riesgo de obesidad y enfermedades derivadas como el síndrome metabólico, diabetes y enfermedad cardíaca y cerebrovascular.

Solo en Estados Unidos, más de dos de cada tres mujeres adultas tiene sobrepeso u obesidad. Lo peor es que esto no solo se ha asociado con las enfermdades ya mencionadas, sino también como un factor de riesgo para el cáncer de mama posmenopáusico. Pero hasta ahora no se ha registrado evidencia suficiente que la reducción de peso pueda influir positivamente en la disminución del riesgo.

Sin embargo, una nueva investigación publicada en Journal of the National Cancer Institute ha arrojado una nueva e importante razón para mantener el peso a raya, especialmente en las mujeres: esto permite reducir significativamente el riesgo de cáncer de seno.

Seguimiento del peso corporal durante 10 años

Según indican en un comunicado, este es el primero estudio con un tamaño de muestra lo suficientemente grande y representativo para evaluar la influencia de la pérdida de peso sostenido sobre el riesgo de cáncer de mama con precisión estadística.

Los investigadores de la American Cancer Society, la Harvard TH Chan School of Public Health, entre otros, consultaron los datos del Proyecto Pooling de Estudios Prospectivos de Dieta y Cáncer (DCPP), extrayendo información de más de 180,000 mujeres de 50 años en adelante que participaron en más de 10 estudios.

Los investigadores hicieron seguimiento de las participantes durante aproximadamente 10 años, durante los cuales se midió su peso tres veces. La primera durante su inscripción al estudio, unos cinco años después y nuevamente unos cuatro años después.

Los beneficios de la pérdida de peso sostenida

En su documento, los investigadores indican que las mujeres que perdieron de 2 a 4.5 kg tuvieron un riesgo 13 por ciento menor que las mujeres con peso estable. Las mujeres que perdieron 4.5 a 9 kg tuvieron un riesgo 16 por ciento menor. Pero las mujeres que perdieron 9 kg o más tuvieron un riesgo 26 por ciento menor de desarrollar cáncer de seno

Los resultados mostraron claramente que las mujeres que perdieron peso de manera sostenida tenían un riesgo menor de cáncer de seno en comparación con las mujeres cuyo peso se mantuvo estable, y cuando mayor era la pérdida de peso sostenida, más se reducía el riesgo de sufrir la enfermedad.

Pero contrario a lo que pudiera pensarse hasta este punto, las mujeres que perdieron 9 kg o más pero volvieron a subir un parte del peso perdido (más no la totalidad), también tuvieron un menor riesgo de cáncer de seno en comparación con aquellas cuyo peso se mantuvo estable durante todo el período de seguimiento.

Prevenir del cáncer de seno perdiendo peso

“Nuestros resultados sugieren que incluso una cantidad moderada de pérdida de peso sostenida se asocia con un menor riesgo de cáncer de seno para las mujeres mayores de 50 años”, concluye Lauren Teras, Ph.D. y autora principal de este importante estudio.

“Estos hallazgos pueden ser una gran motivación para que las dos terceras partes de las mujeres estadounidenses con sobrepeso pierdan algo de ese peso. Incluso si aumenta de peso después de los 50 años, no es demasiado tarde para reducir el riesgo de cáncer de seno”.

Los investigadores también señalaron que la reducción del riesgo fue específica para las mujeres que no usaban hormonas posmenopáusicas, lo cual también debe ser considerado por los profesionales de atención médica a la hora de emitir recomendaciones.

Referencia:

Sustained weight loss and risk of breast cancer in women ≥50 years: a pooled analysis of prospective data. https://academic.oup.com/jnci/advance-article-abstract/doi/10.1093/jnci/djz226/5675519?redirectedFrom=fulltext