Cuando hablamos de cambio climático, por lo general pensamos en las emisiones de las grandes industrias establecidas por los humanos en gran parte del mundo que se acumulan en la atmósfera y ocasionan el conocido efecto invernadero. Sin embargo, hay agentes naturales que también contribuyen en este problema.

Esta vez no hablaremos de las vacas y sus deposiciones, sino de una serie de insectos que se alimentan de plantas y que según plantean los investigadores de la Universidad de Lund en Suecia, afectan los ecosistemas forestales mucho más de lo que se pensaba. Sus hallazgos se publicaron recientemente en la revista Journal of Ecology.

Lixiviación del suelo y rotación de carbono

Los investigadores hicieron un amplio metanálisis para evaluar el impacto de los insectos que se alimentan de plantas sobre los ecosistemas forestales a nivel mundial, tomando en cuenta las reacciones biológicas y biogeoquímicas en el suelo.

Encontraron que estos insectos tienen mucha participación en la lixiviación de nutrientes del suelo y el aumento de las emisiones de dióxido de carbono. Cuando las plantas son dañadas por ellos, sus restos y las sustancias de secretadas por los insectos caen al suelo y aumentan la rotación de carbono y nutrientes en este, dando lugar a la lixiviación y una mayor liberación de carbono.

Partiendo de estos hallazgos, los investigadores sugieren que los insectos y los mamíferos grandes afectan significativamente los procesos del suelo, a pesar de que son muy diferentes en cantidad y en hábitos de alimentación. De hecho, un aumento en la cantidad de insectos que se alimentan de plantas en algunas regiones podría propiciar el aumento de la temperatura de las mismas.

La cantidad de insectos y el aumento de la temperatura

Dan Metcalfe, investigador de geografía física en la Universidad de Lund, explica que este hallazgo revela otro tema del cual preocuparse. Al ser capaces de estimular el calentamiento de ciertas zonas, la cantidad de insectos que se alimentan de plantas puede estimular el cambio climático.

“La cantidad de insectos que se alimentan de plantas puede aumentar debido al cambio climático, especialmente en áreas frías donde se secuestra una gran cantidad de carbono en el suelo. Esto afectará los ecosistemas forestales y conducirá a una mayor liberación de gases de efecto invernadero y un aumento potencial en temperatura”.

Lo más preocupantes es que, como indica Metcalfe, los insectos más especializados en lo que respecta a fuente de alimentos pueden aumenta su población de 50 a 100 veces de una temporada a otra. “Esto significa que los insectos que comen plantas a veces pueden alterar los ecosistemas forestales mucho más que los mamíferos que comen plantas”.

Ahora bien, esto no es un llamado a exterminar de manera masiva los insectos que comen plantas. Bien sabemos que cada especie cumple una función estratégica en nuestro planeta. Sin embargo, estos resultados pueden servir de impulso para indagar en el funcionamiento de los ecosistemas y de esta forma predecir y combatir el cambio climático.

Referencia:

Below‐ground responses to insect herbivory in ecosystems with woody plant canopies: A meta‐analysis. https://besjournals.onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/1365-2745.13319