Con el avance de la ciencia y de los estudios de la mente humana como la psicología y la psiquiatría, hemos podido llegar a comprender mucho más cómo funciona tanto nuestro cerebro como nuestro organismo. Sin embargo, aún queda mucho camino por recorrer y quedan muchas preguntas por ser respondidas.

Por ejemplo, es bien sabido que los desórdenes psicóticos presentan después complicaciones cognitivas para quienes los sufren. No obstante, poco sabemos sobre el tipo de influencia a largo plazo de esto. Ya que, por lo general solo pensamos en las consecuencias inmediatas.

Ahora, finalmente han sido publicados los datos de un estudio que se ha estado gestando durante 20 años. En el mismo, llegamos a tener una nueva y más amplia perspectiva de las consecuencias que generan desórdenes de este estilo –como la esquizofrenia, la bipolaridad y la depresión– en la calidad de vida de los pacientes a medida que envejecen.

Un estudio particular

Para poder tener estos resultados a largo plazo, los investigadores que formaron parte del estudio comenzaron el mismo en 1998. Ahora, dos décadas más tarde, finalmente podemos conocer lo que averiguaron.

Para ello, debieron contar con dos grupos. Primero, estuvo el de los pacientes a los que se comenzó a monitorear desde su primer ataque diagnosticado del desorden psicótico que padecieran. Debieron acudir a controles a dos años del primer ataque y luego a los veinte de este.

En ambas oportunidades, se los sometió a variadas pruebas de habilidad cognitiva para medir las capacidades de la misma. Asimismo, se averiguó sobre sus situaciones personales y sobre el éxito o no que habían tenido desarrollándose laboralmente. Todo ello, comparándolos con el segundo grupo sano, de control, que fue emparejado con cada uno de los pacientes por similitudes de edad, género y contextura.

Muchos caminos, un mismo resultado

Dentro del estudio, se tomaron en cuenta variados desórdenes cognitivos como los mencionados anteriormente. Sin embargo, el grueso de la población estudiada pertenecía a aquellos que fueron diagnosticados con esquizofrenia.

En la mayoría de los casos, se pudo ver que este tipo de enfermedad puso a los individuos en desventajas cognitivas. Por ejemplo, contaban con menos capacidad de socialización que los del grupo control y tendían a tener un desempeño laboral más bajo.

No todo es malo

Un detalle que vale la pena mencionar es que no todos los individuos del estudio presentaron resultados desfavorables. De hecho, se presentaron algunos que habían logrado crecer positivamente desde su última revisión. Sin embargo, no fue posible aún determinar cuáles fueron los factores que permitieron el éxito de estos, mientras que los otros tendieron al declive.

¿Qué haría falta en el futuro?

Los investigadores detrás del estudio han declarado que aún hacen falta más investigaciones como las suyas para tener resultados más concretos. Hasta la fecha, la mayoría de estas se extienden nada más hasta los 10 años.

Opinan que continuar con esta línea de estudios no solo podría ayudar a determinar qué tipo de tratamientos médicos pueden ayudar a los pacientes, sino qué estilo de vida podría ser más favorable para ellos.

Referencia:

Long-term Changes in Cognitive Functioning in Individuals With Psychotic DisordersFindings From the Suffolk County Mental Health Project: https://doi.org/10.1001/jamapsychiatry.2019.3993

Ha demostrado que este tipo de diagnósticos se relacionan con pérdidas posteriores de ciertas capacidades cognitivas con el paso de los años.