Aún hay en circulación muchas pinturas de uso doméstico que contienen plomo.

El sedentarismo va contra la buena salud. Los especialistas recomiendan la actividad física diaria, preferiblemente de alta intensidad como diferentes rutinas de levantamiento de pesas, sentadillas, burpees, entre otros.

Se ha extendido la idea de que si el ejercicio no se realiza como un entrenamiento formal, no se obtienen los beneficios que puede proveer. Sin embargo, esto no necesariamente sea cierto.

De hecho, una investigación publicada recientemente en la revista BMJ Journals sugiere que incluso en el caso de una enfermedad como la esclerosis múltiple, caracterizada por dolores y falta de movilidad, la actividad física, no necesariamente en forma de ejercicio, es beneficiosa.

Aumentando el número de pasos diarios

La esclerosis múltiple suele afectar a personas entre 20 y 29 años de edad, y ante los síntomas “tienden a compararse con su grupo de pares y se sienten mal por no ser tan activos”, según declaró el estudiante de Ph.D. Golnoush Mehrabani, quien también está trabajando en la investigación.

Los investigadores de la Universidad de Alberta reunieron a 40 individuos que participaron en un programa de 15 semanas enfocado en reducir los reposos prolongados y aumentar gradualmente el conteo de sus pasos todos los días. El programa contó con entrenadores y Fitbits para monitorear la actividad de los participantes.

Luego de ello, notaron que el mayor movimiento causó una caída en los niveles de fatiga de los participantes así como una mejoría general de los síntomas de la esclerosis múltiple. Además, el objetivo de aumentar los pasos fue logrado, observándose que la velocidad de caminata y la resistencia habituales también mejoraron.

Los participantes comenzaron a ver la actividad física de una manera diferente y como parte de su movimiento diario, y esta podía incluir simplemente hacer las tareas domésticas básicas o cambias de asiento durante un juego de bridge.

El ejercicio reduce la intensidad de los síntomas

Patricia Manns, profesora de la Facultad de Medicina de Rehabilitación y autora de esta investigación, sugiere que de manera gradual, es posible incluir más movimiento en la vida cotidiana de las personas que luchan con esta enfermedad nerviosa, favoreciendo la movilidad, la fatiga, la depresión y otros síntomas.

“A veces existe la creencia de que si el ejercicio no se realiza como un entrenamiento formal, no cuenta, pero sentarse menos y moverse más, dar más pasos o pararse más es mucho más factible como un lugar más fácil para comenzar”.

La actividad física es una de las mejores formas de controlar la esclerosis múltiple, pero a pesar de ello, los síntomas debilitantes hacen que las personas diagnosticadas pasen mayor tiempo sentadas y sean menos activas que sus pares que no la sufren. Aunque es necesario indagar en esta tema, los resultados de este estudio confirman esta creencia y pueden servir como recomendación médica para los pacientes.

Referencia:

Management of multiple sclerosis symptoms through reductions in sedentary behaviour: protocol for a feasibility study. https://bmjopen.bmj.com/content/9/4/e026622

Everyday activities help people with MS manage symptoms, study shows. https://www.folio.ca/everyday-activities-help-people-with-ms-manage-symptoms-study-shows/