No es un secreto para nadie que Facebook tiene un modelo de negocios altamente orientado a las publicidades que presenta tanto en su página como en sus servicios aliados. Si hacemos memoria, es posible ver que no han sido pocos los descontentos que se han presentado con respecto a esta modalidad y al uso que se le da a la información de los usuarios por ella.

Siendo uno de los escándalos más grandes en los que esta empresa ha estado el de Cambridge Analytica. Hasta la fecha, Facebook aún lucha por recuperar la confianza de sus usuarios tras ese incidente.

No obstante, el camino no ha sido fácil y cada vez más parece que la empresa se está mudando a un nuevo enfoque para enfrentar esta situación. Lastimosamente, parece que el nuevo modo de enfrentar las cosas es actuar como si no hubieran ocurrido.

Lo que se veía venir

Hace un par de años, Facebook comenzó a expandir sus horizontes. Una de las inversiones que realizó en este ámbito fue la de adquirir la empresa creadora de cascos de realidad virtual Oculus y unirla a sus filas.

En su momento, ello despertó mucha incertidumbre y desconfianza entre los usuarios. Ya que, consideraron que sería posible que la red social solo utilizara estos equipos como un nuevo medio para obtener más acceso a la información de las personas.

Por algunos años esto se mantuvo como una simple idea, pero ahora se está convirtiendo en realidad. Aunque aún la empresa no está obligando a los usuarios a compartir sus datos como tal, la orientación que está teniendo, podría indicar que esta posibilidad aún se encuentra a futuro en el mapa.

La nueva política de Oculus y Facebook

Básicamente, el cambio que ha realizado Facebook es añadir nuevas funciones sociales al ecosistema de los Oculus. Con ellas, se pueden hacer chats individuales y grupales con tus contactos, pautar partidas multijugador e incluso invitar a personas a juegos o eventos.

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Todo ello, con la finalidad de mejorar la interacción entre usuarios dentro de la plataforma. Sin embargo, acá es cuando viene la letra pequeña del contrato. Para poder disfrutar de todo lo que hemos mencionado anteriormente, es necesario que te registres en Facebook.

Según la propia política de Oculus –que fue actualizada recientemente– ingresar a los servicios del mismo a través de Facebook le da a la compañía una serie de libertades. Dentro del texto, comentan que entonces la red social tendrá la oportunidad de usar los datos para “mejorar sus servicios” y explícitamente incluye en este grupo las ads y el direccionamiento que estas pueden tener.

¿Qué hay en el horizonte?

Como tal, Facebook aún no está obligando a nadie a ingresar a sus Oculus a través de su plataforma. Sin embargo, esta restricción de comodidades paulatinamente creará la necesidad de hacerlo en sus usuarios que –irremediablemente– tendrán que renunciar entonces a la privacidad de sus datos.

Este movimiento que parece llegar en un momento cualquiera, tal vez está relacionado con los eventos que se desencadenarán el próximo año. La empresa, busca lanzar en el 2020 su plataforma Horizon, que será un espacio virtual compartido en el que los usuarios de los Oculus podrán compartir.

Posiblemente, la empresa tenga la intención de asociar inmediatamente las cuentas de Facebook a esta nueva plataforma –para poder recaudar aún más datos. Por ello, es entendible que lancen esta actualización ahora como un modo sutil de hacer que sus usuarios se vayan acostumbrando a la idea.

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