El dolor de cabeza atribuido a la ingestión o inhalación de un estímulo frío (HICS, por sus siglas en inglés), llamado coloquialmente “congelamiento cerebral”, es un fenómeno bien conocido causado por comer helado, beber bebidas heladas o inhalar gases muy fríos, el cual se caracteriza por una sensación de dolor de corta duración en la región frontal o temporal que puede ser de alta intensidad.

Investigaciones previas han documentado la prevalencia en infantes sanos, pero la información sobre prevalencia en adultos es limitada hasta ahora.

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No solo en infantes

A fin de abordar esta laguna de conocimiento, un equipo de investigadores de la Universidad Halle-Wittenberg, en Alemania, examinó las características epidemiológicas y clínicas del HICS, incluyendo la historia de otros dolores de cabeza primarios, en un grupo de adolescentes y adultos sanos.

La investigación encontró que los síntomas acompañantes del fenómeno son más frecuentes en sujetos con otro dolor de cabeza primario.

Del mismo modo, el equipo estudió las características de los dolores de cabeza inducidos por un estímulo frío experimental y evaluó si los criterios para el diagnóstico de este fenómeno son adecuados.

Para ello, el equipo de investigación obtuvo los datos de 618 adultos sanos (192 hombres, 426 mujeres), estudiantes y personal universitario, con edades entre 17 y 63 años (edad promedio: 24 años), quienes completaron un cuestionario anónimo y estandarizado sobre los dolores de cabeza.

El análisis de estos datos reveló que alrededor de la mitad (51,3 %) de la población experimentó dolores de cabeza inducidos por un estímulo frío, independientemente de tener un diagnóstico de migraña o dolor de cabeza de tipo tensional.

Síntomas acompañantes

La intensidad del dolor fue referida como moderada, duró menos de 30 segundos y en la mayoría de los individuos ocurrió en áreas frontales (73,6 %) y temporales (72,5 %).

El llamado “congelamiento cerebral”, es un fenómeno bien conocido causado por comer helado, beber bebidas heladas o inhalar gases muy fríos.

Aproximadamente la mitad de los participantes (52 %) describió el HICS como apuñalamiento, el 28 por ciento lo refirió como tirones, 10 por ciento como una presión y 4 por ciento como un pulso.

La mayoría  de los participantes (46%) no mostró síntomas concomitantes, el 32 por ciento describió los síntomas del aura clásica como destellos o trastornos del habla.

Otros síntomas autónomos encontrados fueron: lagrimeo (11 %), goteo nasal (6 %) y enrojecimiento de los ojos (5 %) los cuales posiblemente estén asociados al trigémino, una observación compartida con en investigaciones anteriores.

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Los autores del estudio señalan que los resultados observados difieren parcialmente con los criterios de diagnóstico actuales con respecto a la duración y la localización del HICS.

Además, los datos revelaron que ni la migraña ni la cefalea tensional parecen ser un factor de riesgo para este fenómeno. Sin embargo, los síntomas acompañantes en HICS son más frecuentes en sujetos con otro dolor de cabeza primario.

Referencia: Prevalence and characteristics of headache attributed to ingestion or inhalation of a cold stimulus (HICS): A cross-sectional study. Cephalalgia, 2019. https://doi.org/10.1177/0333102419884938

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